Un histórico hotel albergue transitorio cierra en plena crisis de Javier Milei

Fue un ícono de los años 80 y 90 en Flores. La zona tenía más de 50 albergues y hoy solo quedan menos de 10. 

26 de febrero, 2026 | 13.56

Por la crisis económica del gobierno de Javier Milei, en el barrio de Flores se preparan para despedir a otro de sus negocios históricos. El albergue transitorio Mansión Doree”, ubicado en Ramón Falcón 3170, bajará sus persianas de manera definitiva marcando el cierre de una etapa característica de la nocturnidad de la zona.

La "mansión" fue considerada un ícono durante las décadas del 80 y 90. Durante muchos años, el establecimiento fue una referencia ineludible del circuito de albergues transitorios de Flores. El cambio de época y de costumbres, sumadas a la crisis económica que atraviesa el sector y el país en su totalidad, terminaron llevando a tomar la decisión de cerrar.

Según el medio barrial Flores de Papel, el cierre no solo está confirmado, si no que ya se habla de qué se construirá en el predio en el futuro. Al parecer, la propuesta que tiene más fuerza está asociada al rubro inmobiliario.

El rumor que no fue

Los vecinos de la zona estaban preocupados porque había circulado la versión de que se instalaría en el predio una galería comercial al estilo "La Salada". Los comerciantes del barrio creyeron que tal acontecimiento impactaría directamente en la dinámica de ventas de la zona, pero el rumor fue oficialmente descartado, generando un importante alivio al barrio de Flores.

El cierre de la Mansión Doree no es un hecho aislado, sino parte de un deterioro más amplio que excede incluso al barrio. Sin embargo, Flores supo ser una de las zonas con mayor concentración de albergues transitorios de la Ciudad de Buenos Aires. En su momento de mayor esplendor llegó a contabilizar casi 50 establecimientos de este tipo en funcionamiento.

La cifra se redujo hoy de manera drástica, ya que actualmente no superan la decena de albergues. El cambio en las costumbres sociales, el aumento sostenido de los costos y el mantenimiento de las grandes infraestructuras, volvió inviable el negocio para muchos de los propietarios.

La preocupación vecinal que persiste

Si bien la desmentida de la versión del proyecto de galería comercial generó alivio en los vecinos, la preocupación resurgió por otro lado. El principal temor tiene que ver con que, sin el albergue funcionando, la oferta de sexo en la vía pública se desplace hacia las calles residenciales cercanas.

Según los testimonios de los vecinos de la zona, por las noches se observa actividad de prostitución callejera en la esquina del histórico Cuartel de Bomberos de la Ciudad.