Compraron un pueblo abandonado hace 50 años y lo convirtieron en una "ecoaldea"

Un matrimonio neerlandés invirtió 350.000 euros en unas tierras con más de 60 casas abandonadas. Hace más de una año que viven allí de manera definitiva, alejados de las grandes ciudades y en búsqueda de paz.

27 de mayo, 2026 | 18.21

Un matrimonio compró un pueblo que estuvo abandonado por más de 50 años y le devolvieron la vida: lo transformaron en una ecoaldea autosuficiente basada en la sustentabilidad y la vida comunitaria.

El proyecto de Maaike Geurts y Tibor Strausz comenzó en 2024 con la compra de una gran parte de Bárcena de Bureba, una pequeña localidad de la provincia de Burgos, en Castilla y León, España, que había sido abandonada en la década de 1970.

Su objetivo era convertir al pueblo en una ecoaldea, un modelo alternativo de convivencia y lejos de las grandes ciudades. Es así como la pareja neerlandesa invirtió 350.000 euros en la adquisición del pueblo, el cual venía incluido con unas 60 casas de piedra en ruinas, caminos difíciles de transitar y terrenos abandonados.

Pese a que otros veían abandono en estas tierras, Maaike y Tibor vieron una oportunidad. “Estamos muy sorprendidos, la verdad. Nunca pensamos que esto pudiera pasar, nos va mucho mejor de lo esperado”, aseguró Maaike Geurts en diálogo con El Periódico.

“Nos contactaron porque estaban buscando algo así de grande, con muchas casas y tierras, apartado de las grandes ciudades”, explicaba a la Agencia EFE Elvira Fafián, responsable de Aldeas Abandonadas Real.

El nacimiento de una ecoaldea

Uno de los principales desafíos fue garantizar servicios básicos. Para ello instalaron una red eléctrica local que se alimentaba por paneles solares y baterías almacenadas en un contenedor marítimo reciclado. El proyecto lo llevaron adelante con sus hijas, Trisa y Riva, quienes colaboraron en la rehabilitación de viviendas y el cultivo.

Aprovechando el riachuelo que cruza la zona, la familia desarrolló sistemas de riego y balsas de almacenamiento para abastecer las futuras huertas comunitarias y sostener cultivos regenerativos. 

También diseñaron un bosque comestible, destinado a fuente de alimento como a una herramienta de conservación ambiental y de producción sustentable.

El pasado de Bárcena

Hace más de 50 años, Bárcena de Bureba había sido abandonada por la falta de electricidad y oportunidades. Hoy intenta renacer a partir de tecnologías sustentables y gracias a personas que desearon alejarse del ritmo acelerado de las grandes ciudades.

En 2025, el matrimonio ya se había instalado de manera definitiva con sus hijas, de 8 y 10 años en ese entonces. "Ya estamos aquí para quedarnos para siempre, esperamos. Estamos muy contentos, y las niñas también. Van a un colegio bilingüe en Briviesca, donde tenemos un piso, y se están adaptando muy bien", contó Mikee en diálogo con el medio citado.

En el pequeño pueblo ya viven cuatro familias y en diciembre vieron el nacimiento de la primera "ecoaldeana". Para llevar adelante el proyecto de recuperar Bárcena, Maikee dejó su trabajo de analista de datos y Tibor teletrabajó como programador desde Burgos durante un tiempo.

Desde hace un tiempo, desde el proyecto de Bárcena de Bureba se realizan encuentros culturales, como festivales de poesía o arte, para atraer más visitantes.