La ciudad de Buenos Aires cuenta con muchísimos rincones pintorescos y tranquilos, ideales para escapar de la acelerada dinámica porteña. Uno de ellos es Rawson, un barrio de casas bajas y con mucha historia: fue el último lugar donde vivió el escritor Julio Cortázar.
Se trata de una zona residencial y tranquila, que pertenece al Barrio Agronomía, ya que no se considera uno de los 48 barrios porteños reglamentados de la Ciudad. Algunos incluso consideran que pertenece a Villa del Parque. El lugar se caracteriza por las calles arboladas, los chicos andando en bicicleta y los vecinos en la vereda.
Su nombre fue elegido en honor al fundador de la Cruz Roja Argentina, Guillermo Rawson. La construcción del barrio se realizó entre 1928 y 1933, pero fue inaugurado oficialmente en 1934. La iniciativa fue impulsada por el diputado Juan F. Cafferata, en 1915, cuando crearon la Comisión Nacional de Casas Baratas (CNCB) para facilitar el alquiler y la compra de viviendas en zonas cercanas a sus espacios de trabajo.
Así, el sitio se delineó mediante el sector de casas bajas -se hicieron 104 de estilo inglés- y el de edificios, donde se construyeron nueve pabellones de tres pisos distribuidos dentro de un área parquizada.
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¿A dónde queda Rawson de Agronomía?
En concreto, el barrio ocupa solo algunas manzanas en una especie de triángulo delimitado por las calles Cortázar (ex Espinoza), Tinogasta y Zamudio. El sitio es ideal para salir a caminar o andar en bicicleta en una zona tranquila de la ciudad de Buenos Aires.
Cortázar vivió en Rawson y lo retrató en sus obras: los lugares claves para conocer
Además de ser pintoresco y tranquilo, Rawson se caracteriza por haber sido el barrio de Julio Cortázar. El escritor vivió en el barrio entre 1934 y 1951, junto a su madre, María Herminia Descotte, y su hermana Meme. El lugar fue fuente de creatividad para el escritor que lo retrató en varias de sus obras.
“A las dos, cuando la ola de los empleados termina de romper en los umbrales de tanta casa, Villa del Parque se pone desierta y luminosa. Por Tinogasta y Zamudio bajó Clara taconeando distintamente, saboreando un sol de noviembre roto por islas de sombra que le tiraban a su paso los árboles de Agronomía”, escribió Cortázar en Ómnibus, uno de sus cuentos de Bestiario de 1951.
El barrio tiene sus guiños al escritor, por ejemplo, cuenta con una rayuela pintada en el asfalto que invita a jugar y lo homenajea. También se encuentra la plazoleta Carlos de la Púa, nombrada así en honor al famoso poeta que vivió en el barrio, donde hay una mini biblioteca popular -denominada "La Maga"- donde se puede tomar un libro y dejar otro.
