Por qué los gatos siempre caen de pie, según un estudio de 2000 científicos

Un grupo de 2000 científicos descubrió cuál es el motivo detrás por el cual los gatos siempre caen de pie.

04 de abril, 2026 | 21.12

Ya sea en las caricaturas o la vida real, los gatos caen siempre de pie. Un grupo de 2000 científicos se propuso averiguar el por qué de este fenómeno, y no solo lo logró, sino que el estudio fue publicado en la American Association for Anatomy

La investigación reveló que esta habilidad responde a un mecanismo mucho más complejo de lo que se creía. Los especialistas analizaron en detalle cómo la estructura corporal de los felinos interviene en su capacidad de orientarse en el aire mientras caen, y descubrieron que no todo depende del reflejo, sino que, la clave está en cómo está diseñada su columna vertebral.

Qué descubrió el estudio sobre por qué los gatos caen siempre de pie

El trabajo, que reunió a más de 2000 investigadores, se enfocó en comprender si los gatos dependen únicamente del llamado reflejo de enderezamiento o si existen factores físicos que potencian este movimiento. La conclusión fue que la anatomía juega un papel central en el por qué los gatos siempre caen de pie.

Los gatos siempre caen de pie por varias razones.

En particular, se detectó una diferencia funcional entre dos zonas de la columna vertebral. Por un lado, la región torácica presenta una gran flexibilidad, lo que permite movimientos rápidos y precisos. Por otro, la región lumbar es más rígida, lo que aporta estabilidad y control durante la caída.

Esta combinación es la que permite que el gato ejecute una secuencia casi perfecta en cuestión de milisegundos. Primero gira la parte delantera del cuerpo para orientar la cabeza hacia el suelo, luego utiliza la parte trasera como eje de estabilidad y, finalmente, ajusta toda su postura antes de impactar.

Según los especialistas, la columna de los gatos funciona como una especie de “bisagra” que les permite rotar distintas partes del cuerpo de manera independiente. Esto les da la posibilidad de corregir su posición en pleno aire. De esta manera, mientras la zona torácica aporta agilidad, la lumbar les da firmeza.

Por otro lado, el estudio también sostiene que esta habilidad no depende únicamente de la anatomía, sino que, existen otros factores que hacen que los gatos siempre caigan de pie, por ejemplo, la edad. Y es que, los cachorros muy pequeños todavía no desarrollaron completamente este reflejo. En este sentido, los expertos señalan que los gatos comienzan a perfeccionar esta capacidad a medida que su sistema neuromuscular madura, durante las primeras semanas de vida.

Por último, entre los factores que influyen a la caída de los gatos, es la altura desde la que caen, la experiencia del animal y su estado físico general. Todo esto, más su anatomía, construyen un "colchón" que hace que siempre caigan de pie.