Caso Diego Fernández Lima: el inesperado resultado de la última pericia en la casa de Coghlan

Los peritos confirmaron que no son humanos los restos óseos hallados por personal de Gendarmería Nacional en la última excavación en la vivienda de Cristian Graf en Coghlan, donde encontraron el cuerpo de Diego Fernández Lima después de 40 años de su desaparición. El análisis determinó que los huesos pertenecen a un gallo/gallina y a un fragmento no humano.

31 de julio, 2026 | 15.25

Los peritos confirmaron que no son humanos los restos óseos hallados por personal de Gendarmería Nacional en la última excavación en la vivienda de Cristian Graf en Coghlan, donde encontraron el cuerpo de Diego Fernández Lima 40 años después de su desaparición. A comienzos de junio de este año, el fiscal Martín Fernando López Perrando solicitó analizar los restos óseos que fueron encontrados en las últimas excavaciones en el patio de la casa de Graf con el objetivo de identificar si pertenecen o no al adolescente asesinado en 1984. De este modo, según lo estipulado, el material a peritar fue remitido a la Morgue Judicial de la Nación por personal de Comisaría Vecinal 12C el 23 de junio de 2026, para que los especialistas determinen con precisión la naturaleza de los hallazgos.

El informe forense determinó que los huesos pertenecen a un gallo-gallina y a un fragmento no humano

Del primer elemento se desprende que "su morfología general y variables métricas, no presentan correlato anatómico con la especie humana" y que se trataría de un gallo-gallina. A su vez, el segundo elemento se trata, conforme a lo comunicado a la prensa, de un fragmento no humano"Considerando la morfología general y variables métricas de ambos elementos, es posible establecer que los mismos no presentan correlato anatómico con la especie humana" , concluye el documento oficial que pone fin a las especulaciones sobre el posible origen de los restos. Desde un comienzo de dicho hallazgo se creyó que se podrían tratar de restos de cerámica y huesos de animales, pero el fiscal destacó la necesidad de analizar cualquier pieza que pueda ser clave para la investigación, por más mínima que parezca. Este resultado, aunque descarta una línea de trabajo, no cierra la causa y mantiene abierta la investigación sobre el crimen del adolescente.

La defensa de Cristian Graf ratificó la inocencia de su cliente y cuestionó el paso del tiempo

En este contexto, el abogado Martín Díaz , uno de los defensores de Cristian Graf , ratificó la inocencia de su cliente porque, según consideró, "por el tiempo transcurrido es imposible determinar un responsable del hecho" . "El tiempo transcurrido va a impedir que se pueda juzgar y, menos aun, determinar con la certeza que exige la ley la responsabilidad penal" , sostuvo el letrado, quien insistió en que la investigación se enfrenta a un obstáculo insalvable: el paso de más de cuatro décadas desde el crimen. El abogado remarcó que, con el correr de los años, se han perdido pruebas, testimonios y evidencias que podrían haber sido determinantes para esclarecer el hecho, lo que, a su criterio, torna inviable cualquier intento de llevar a juicio a su defendido con las garantías procesales que establece la ley.

El cuerpo de Diego Fernández Lima fue hallado después de 40 años y el caso sigue abierto

Cabe recordar que el cuerpo de Diego Fernández Lima fue encontrado en el patio de la casa de Cristian Graf , en el barrio porteño de Coghlan , luego de 40 años de su desaparición. El hallazgo se produjo en el marco de una investigación que incluyó excavaciones y pericias en el lugar, lo que permitió dar con los restos del adolescente que había sido visto por última vez en 1984. La causa, que tuvo múltiples idas y vueltas a lo largo de los años, finalmente logró avances significativos con el descubrimiento del cuerpo y la detención de Graf , aunque la defensa insiste en que el tiempo transcurrido impide un juzgamiento justo. La confirmación de que los restos óseos encontrados posteriormente no corresponden a la especie humana no cierra la investigación, pero sí descarta una línea de trabajo que podría haber aportado nuevas pruebas sobre el caso. Sin embargo, el fiscal López Perrando continúa con otras líneas de investigación y no descarta la realización de nuevas excavaciones o pericias que puedan arrojar luz sobre lo ocurrido aquel 1984, cuando el adolescente desapareció sin dejar rastro y su caso se convirtió en uno de los misterios más emblemáticos de la historia judicial argentina. La comunidad de Coghlan y la familia de la víctima esperan que, a pesar de los obstáculos, la Justicia pueda finalmente esclarecer el crimen y determinar las responsabilidades correspondientes.