En medio de un escenario donde el endeudamiento familiar se volvió un dolor de cabeza para millones de argentinos, un grupo de diputados nacionales de la oposición presentó un proyecto de ley para crear el "Programa de desendeudamiento de las familias argentinas".
La iniciativa propone que la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) otorgue préstamos con condiciones más favorables que las del mercado informal y no bancario.
El objetivo es claro: que los hogares puedan salir de deudas contraídas con tarjetas de crédito, fintech, cooperativas, mutuales y cadenas comerciales sin caer en tasas usurarias. Los legisladores sostienen que la suba del costo de vida y los ingresos rezagados llevaron a muchas familias a financiar gastos básicos con crédito caro, generando situaciones de sobreendeudamiento que hoy son insostenibles.
Quiénes podrían acceder al programa
El universo de potenciales beneficiarios es amplio. Se estima que alcanzaría a más de 10 millones de personas. Entre los grupos incluidos están:
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Jubilados y pensionados con ingresos de hasta seis haberes mínimos.
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Titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y Asignación por Embarazo.
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Trabajadores en relación de dependencia con ingresos de hasta seis salarios mínimos.
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Personal de casas particulares registrado.
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Monotributistas de las categorías A, B, C y D.
Montos y condiciones
El proyecto fija un máximo de $1.500.000 por beneficiario. La tasa de interés se calcularía como la TAMAR (depósitos mayoristas) más 10 puntos porcentuales, un costo financiero significativamente menor al que aplican los prestamistas informales, que según los fundamentos del proyecto superan el 130% nominal anual, mientras que las tarjetas de crédito rondan el 92%.
Para evitar que las cuotas se conviertan en un nuevo problema, se establece un límite clave: la cuota mensual no podrá superar el 30% del ingreso del solicitante.
Cómo funcionaría el mecanismo de pago
A diferencia de otros programas, el dinero no se entregaría directamente al beneficiario. El esquema prevé que ANSES transfiera los fondos a los acreedores para cancelar la deuda original.
El proceso tendría dos pasos:
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El solicitante pide el crédito a través de Mi ANSES e identifica a las entidades a las que debe dinero.
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ANSES paga directamente a la tarjeta, banco o fintech y luego cobra las cuotas al beneficiario.
Este mecanismo busca evitar que el préstamo se destine al consumo y garantizar que el dinero vaya exclusivamente al desendeudamiento.
El contexto del sobreendeudamiento
El proyecto advierte que la calidad crediticia de los hogares se deterioró en los últimos años. La irregularidad de los préstamos personales otorgados por entidades no financieras se acercó al 20% hacia fines de 2025, muy por encima del sistema bancario formal, donde ronda el 8%.
Los legisladores sostienen que este escenario resulta insostenible tanto para los deudores como para los prestadores, y que el programa permitiría ordenar las finanzas familiares con una alternativa formal frente a prestamistas con tasas extremadamente altas.
MÁS INFO
Impacto fiscal y estado del proyecto
Los impulsores de la iniciativa sostienen que el programa cuidaría las cuentas públicas, ya que ANSES otorgaría los créditos a tasas de mercado y por encima de su costo de financiamiento. Bajo ese esquema, consideran que la medida podría resultar rentable para el organismo previsional.
El proyecto debe avanzar primero en la Cámara de Diputados y luego en el Senado. Si obtiene aprobación, los impulsores estiman que podría entrar en vigencia durante el segundo semestre de 2026. Hasta entonces, los créditos de ANSES continúan suspendidos y su regreso depende exclusivamente del trámite parlamentario.
