Por qué cerró el zoológico de Luján hace cinco años y qué pasó con los animales

El reconocido zoológico cerró sus puertas de forma definitiva en 2020, tras los "sostenidos incumplimientos legales". Este martes, animales rescatados fueron trasladados a Europa.

24 de febrero, 2026 | 08.53

Lo que en los años '90 era un sitio de excursión y de contacto directo con los animales, actualmente es un espacio lleno de irregularidades y sospechas de maltrato. En ese marco, hace ya cinco años, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible reafirmó el cierre preventivo del zoológico de Luján y avanzó hacia su clausura total por no acreditar un plan de reconversión ni regularizar su situación.

La resolución oficial indicaba en aquel momento: "Se ratifica el cierre por no acreditar un plan de reconversión, por sus sostenidos incumplimientos en materia de la normativa vigente y en función de irregularidades detectadas dentro del predio" .

Incumplimientos y falta de plan de reconversión

En septiembre del 2020, la empresa Reserva Zoo Luján S.R.L no presentó documentación alguna sobre su futuro ni regularización en los 10 días establecidos por la intimación recibida. Por eso, el establecimiento se acerca a su clausura total y definitiva.

El secretario de Control y Monitoreo Ambiental de aquel momento, Sergio Federovisky, aseguró que a través de dicha decisión se buscaba "garantizar que ningún zoológico se reconvierta si no responde a las normativas vigentes ni a la ética que la propia sociedad reclama". Y agregó: "No se puede seguir explotando la peor faceta de la exhibición y el contacto con los animales" .

Irregularidades detectadas: maltrato y contacto peligroso

Una de las mayores irregularidades halladas dentro del zoológico fue que permitir el contacto directo de las personas con los animales: los visitantes podían tocarlos y hasta alimentarlos, algo "terminantemente prohibido" por la legislación provincial.

Además, hubo denuncias de que el lugar siguió recibiendo turistas cuando en febrero del mismo año fue clausurado parcialmente por el contacto entre humanos y leones. Esos animales vivían en jaulas mínimas para su tamaño, estaban flacos por mala alimentación y había fotografías que documentaban que dormían sobre asientos y mesas para personas.

La Municipalidad de Luján y la Policía Ecológica bonaerense clausuraron jaulas de leones, tigres, elefantes y guacamayos.

Cabe recordar que el zoológico de Luján ya había sido intimado durante la pandemia del Covid-19: el Ministerio de Ambiente determinó que no retomaría sus funciones tras el aislamiento por carecer de "habilitación nacional y provincial" , sumado a las irregularidades sobre el manejo de fauna silvestre.

Con esta ratificación del cierre, el histórico zoo confirmó su clausura definitiva, mientras en la Justicia se investigan las diversas denuncias que pesan sobre la empresa y sus responsables.

Operativo de traslado de animales rescatados

Este martes 24 de febrero del 2026, se realizó un importante operativo de traslado de animales rescatados del ex zoológico de Luján. El secretario de Turismo y Ambiente, Daniel Scioli y el subsecretario de Ambiente Fernando Brom estuvieron a cargo del desplazamiento de dos osos y una tigresa que fueron reubicadas en santuarios especializados de Europa como parte de "una misión de emergencia de Four Paws en articulación con el Gobierno nacional".

"Se trata de los osos Gordo y Florencia, y la tigresa Flora, quienes partieron esta mañana de martes en un vuelo de carga hacia sus nuevos hogares en santuarios especializados de Europa. Los osos serán recibidos en el Bear Sanctuary Belitsa, en Bulgaria, mientras que la tigresa será trasladada al Felida Big Cat Sanctuary, en los Países Bajos", señalaron en el comunicado.

Según indicaron, el operativo se enmarcó en una misión de emergencia a "gran escala" que se inició en noviembre del 2025, cuando un grupo de expertos internacionales examinaron a más de 60 grandes felinos y dos osos que permanecen en el predio desde su cierre. "Se determinó que Gordo, Florencia y Flora requerían atención prioritaria e inmediata", apuntaron.

"Florencia, de 17 años, vivía en un recinto de hormigón con condiciones inadecuadas para su bienestar. Gordo, de 16 años y con un peso de 350 kilogramos, presentaba obesidad severa y permanecía confinado en una jaula de dimensiones reducidas. En el caso de Flora, de 10 años, los veterinarios detectaron uñas severamente encarnadas que le provocaban dolor crónico y le dificultaban caminar, por lo que fue sometida a una cirugía de urgencia, además de la extracción de un colmillo fracturado", añadieron.

Durante la misión se procedió a colocarles microchips, vacunación y desparasitación de los animales examinados para su reubicación. "No vemos la hora de que redescubran la alegría y el juego en sus nuevos hogares", señaló el veterinario Amir Khalil, a cargo de la misión.