Ramón Lanús decidió ponerle voz a una de las posturas que conviven dentro del PRO bonaerense: la necesidad de que los municipios grandes cuenten con su propia fuerza de seguridad. El intendente de San Isidro aprovechó la presentación de su plan de gestión para anticipar que empujará esta iniciativa en la Legislatura, bajo la premisa de que los alcaldes deben "hacerse cargo" de la formación policial. La movida se da en un momento clave, donde el macrismo provincial intenta unificar criterios para confrontar con la gestión de Axel Kicillof, pero donde el debate sobre la municipalización de la policía sigue siendo un terreno de lecturas diversas dentro de las filas amarillas.
La seguridad fue, justamente, el pilar del informe de 50 páginas que el PRO bonaerense presentó este martes para sentar las bases de la campaña 2027. Con estadísticas críticas sobre el territorio, el partido buscó cuestionar lo que definen como la "no gestión" del peronismo, apuntando a la falta de adhesión a leyes nacionales de reincidencia por "cuestiones ideológicas". Sin embargo, al interior del espacio amarillo, la solución operativa no es unánime. Mientras Lanús apuesta por la autonomía, otros sectores advierten que crear nuevas estructuras locales podría generar tensiones de mando ineficientes, y prefieren que la dirección política contra el delito se mantenga centralizada en la Bonaerense.
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Así, en el partido amarillo conviven distintas lecutras: están quienes creen que municipalizar mejora los índices de seguridad, pero también hay quienes creen que municipalizar es aumentar la estructura pero no de manera inteligente y eficiente porque genera tensiones entre los mandos. En este caso, sostienen, la solución sería otorgarle la dirección política contra el delito a la policía bonaerense porque, además, la policía municipal no tendría jurisdicción para tratar cierto tipo de delitos.
Pese a estas diferencias de criterio, Lanús aceleró su plan local ante 1.500 personas en el Hipódromo de San Isidro. El despliegue para 2026 incluye la incorporación de 225 armas no letales para la patrulla municipal y un salto tecnológico en videovigilancia y lectores de patentes. El objetivo es que la Legislatura sancione el marco legal que permita a los distritos del Conurbano tener este grado de autonomía, un camino que ya el mes pasado había empezado a trazar otro alcalde del espacio, Marcelo Matzkin (Zárate), al impulsar una "Policía de Prevención Municipal" que contempla incluso el uso de armas de fuego bajo protocolos específicos.
Más allá de los patrulleros, el plan para San Isidro se apoya en la autonomía financiera y la modernización del Estado municipal. El intendente destacó la digitalización casi total de expedientes y la gratuidad de trámites para comerciantes, ejes que complementa con obras de infraestructura en los hospitales Central y Materno Infantil, además de la urbanización de barrios vulnerables como La Cava. En definitiva, Lanús intenta demostrar que, mientras se resuelve el debate de fondo en La Plata, la gestión municipal puede avanzar en el blindaje del territorio con recursos propios y tecnología aplicada a la prevención.
