En su viaje a Santiago de Chile la semana pasada, Patricia Bullrich y su equipo viajaron en transporte público y, sorprendidos por la red de subterráneos de la capital vecina, activaron el primer concepto concreto de campaña para Buenos Aires: mejorar un servicio que, según su diagnóstico, quedó atrasado. El bullrichismo ya tiene preparadas nuevas piezas para publicar en redes sociales con cierta periodicidad y mantener la conversación en torno a la figura de la senadora, con contenidos que intercalarán su perfil capitalino con su agenda nacional e internacional.
La comparación de kilómetros, estaciones y cantidad de pasajeros dejó a la Ciudad en desventaja. Fue un posteo de diagnóstico, una reflexión que forma parte de una acción política acordada con Karina Milei. Aunque no conversan cada detalle, en el entorno de la senadora aseguran que la hermana del Presidente conoce y avala el rumbo de estas acciones.
La senadora no consultó al PRO porteño ni al jefe de Gobierno para lanzar el video, pero el intercambio posterior rompió la lógica de la confrontación. La versión indica que Jorge Macri le escribió a Patricia para avisarle que le respondería en el mismo terreno, el de las redes, para enumerar distintas medidas de gestión relativas al servicio como la licitación de la línea F, la compra de nuevos vagones y la implementación del sistema multipago.
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Lo que se interpretó como un choque fue, se sostuvo, una respuesta para marcar coincidencias: “No podemos estar más de acuerdo con el diagnóstico”, comenzó el Jefe de Gobierno. En la Ciudad no se descarta la hipótesis de un acuerdo con el armado que impulsa a Bullrich y este intercambio sobre el subte "puede ser" la puerta de entrada para ese approach. Desde hace meses, potenciado por su desembarco en el Senado, Patricia envía guiños al PRO y la UCR.
En el entorno de la senadora no se tomaron a mal la réplica. Al contrario, destacaron que Jorge Macri usó datos que terminaron dejando mal parados a sus antecesores Horacio Rodríguez Larreta y el propio Mauricio Macri, al asegurar que “durante muchos años el subte quedó relegado mientras otras capitales de la región avanzaban” y destacar que su gestión volvió a poner al sistema como “una prioridad”.
Mauricio optó por no intervenir en este pequeño intercambio, pero sobrevuela que lo que más le importa al dirigente es poder retener la Capital Federal, lo que terminará de ordenar el resto de las negociaciones. Para la cúpula nacional del PRO, que Jorge Macri responda es lo correcto y se preguntan con ironía: “Es un tema de la Ciudad, ¿por qué debería avisarle a alguien?”. Una posición que va en línea con los argumentos que, como contó el martes pasado El Destape, la dirigencia usó para echar por tierra los ruidos internos generados por el “manifiesto” publicado el domingo.
Reactivar el Senado
Más allá de los videos de campaña, Bullrich hoy está enfocada en la ingeniería legislativa. Trabaja para lograr la aprobación de las reformas que el Gobierno envió al Congreso, con el desafío central de la reforma política. Por este proyecto, la senadora y la hermana de Javier Milei charlaron varias veces. Karina no quiere desmembrar el paquete, mientras que la legisladora analiza la posibilidad de dividirlo para lograr la aprobación de puntos centrales: “No es un capricho, hay que juntar votos y son 72 almas”, aseguran en el entorno de Patricia.
Pero Bullrich también está concentrada en caminar la Ciudad, no todavía como candidata sino como senadora electa, sin descuidar su agenda personal. En los próximos días visitará una provincia, señales que la ubican como una pieza polivalente del tablero 2027: como candidata en CABA, en una fórmula presidencial o permaneciendo en el Senado. “Estará donde el proyecto la necesite”, aseguran, con la misión principal de lograr la reelección del Presidente.
