Alarma en la provincia del gobernador petrolero: denuncian que "hay más de 6.000 empleados en la casa"

El referente de desocupados denunció un "apriete sindical importantísimo" amparado por la gestión del gobernador Vidal, quien fue secretario general del gremio más importante de la provincia. Apuntan contra la triangulación de contratos en beneficio de sectores empresariales específicos.

04 de junio, 2026 | 14.25

En medio de los desesperados pedidos del sector petrolero, el referente de desocupados de Santa Cruz, Roberto Bucarey, denunció un "apriete sindical importantísimo" amparado por la gestión del gobernador Claudio Vidal y advirtió que, mientras empresas vinculadas al poder político y sindical fueron favorecidas con contratos, "hay 6.000 trabajadores petroleros que se encuentran en la casa".

El Sindicato de Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables de Santa Cruz (SIPGER) mantiene una lucha activa: los trabajadores realizaron diferentes paros en reclamo de la apertura de paritarias, al considerar que el esfuerzo debe reflejarse en una recomposición salarial. “Queremos discutir paritaria para nuestros trabajadores. No se la vamos a regalar. El esfuerzo lo estamos haciendo nosotros”, sostuvieron las autoridades hace algunas semanas. 

El trasfondo de este conflicto se vuelve aún más complejo al analizar la figura del propio Vidal, cuya legitimidad política se construyó, paradójicamente, desde las bases del sector que hoy lo cuestiona. El actual mandatario ingresó a la actividad petrolera a los 18 años y rápidamente comenzó a participar en la vida gremial. Su ascenso dentro del sindicato más importante de Santa Cruz fue fugaz: en 2013, con apenas 33 años, se convirtió en el secretario general más joven en la historia de la institución. Este pasado como líder sindical del sector hidrocarburífero vuelve todavía más sensible la actual crisis y las denuncias que lo señalan por propiciar un escenario de desocupación masiva y persecución en su propia actividad de origen.

En declaraciones a Radio Realpolitik, el representante de los empleados describió los métodos de presión que presuntamente ejercen la conducción gremial y las autoridades provinciales contra los trabajadores y empresarios que no se alinean con sus intereses. "Hoy en la provincia de Santa Cruz, el sindicato del petrolero vienen a ser los maras", lanzó Bucarey, comparando el accionar sindical con las organizaciones criminales debido a las represalias que sufren quienes intentan rebelarse o denunciar irregularidades.

Uno de los puntos más agudos de la denuncia de Bucarey apunta a la triangulación de contratos en beneficio de sectores empresariales específicos. Según el dirigente, una nueva firma vinculada a un empresario absorbió gran parte de las tareas operativas que antes realizaban compañías locales con décadas de arraigo en la región. En este proceso, empresas históricas habrían sido desplazadas de la actividad mediante estrategias de hostigamiento.

Entre los casos emblemáticos, mencionó a OleoSur (referida también como Oriosur), una firma con más de 40 años de trayectoria prestando servicios en Santa Cruz que fue apartada de la actividad. "Fue tanta la persecución y la amenaza que le hicieron a Oleosur que los dejaron sin trabajo", señaló, detallando que solo esta maniobra dejó a 154 operarios en la calle. 

Crisis del sector petrolero en Santa Cruz: los empleados que sufren la embestida de Vidal

Más allá de las disputas contractuales, Bucarey alertó sobre el durísimo impacto social que las decisiones de los últimos meses provocaron en las familias santacruceñas. El dirigente detalló que la parálisis y el quite de contratos dejaron a cientos de operarios experimentados esperando en sus hogares reactivaciones promesas que nunca se cumplieron.

La crisis del empleo en el principal motor económico de la provincia se traduce en cifras alarmantes, según el relevamiento de los desocupados:

  • 6.000 trabajadores petroleros se encuentran actualmente "en la casa" (suspendidos o desvinculados).

  • 700 personas con un promedio de 25 años de trayectoria dentro del sector hidrocarburífero permanecen sin actividad.

  • 12.000 desocupados en total registra la zona norte de la provincia, sumando 6.500 desocupados generales y los 6.000 del sector petrolero.
     

El panorama se vuelve aún más complejo si se tiene en cuenta la matriz productiva regional. "Es una provincia que no tiene otra fuente laboral que no sea el petróleo", afirmó Bucarey, advirtiendo sobre un preocupante clima de descontento social y desprotección en una de las regiones energéticas más importantes del país.