Sin poder ocultar los números que exponen la crisis, el gobierno de Sadir enfrenta cuestionamientos por la situación del Instituto de Seguros de Jujuy (ISJ), que registró un déficit mensual que alcanzaba hasta 4.000 millones de pesos: un fuerte contraste con el Presupuesto 2026 que proyectaba superávit. La diferencia alertó a la oposición que solicitó una interpelación de las autoridades por la crisis que ya impacta a más de 190.000 afiliados
Con ingresos por 188 mil millones y gastos por 179 mil millones, el tema escaló en la Legislatura de Jujuy, donde sectores opositores exigieron explicaciones formales. El diputado del Frente de Izquierda, Gastón Remy, sostuvo en diálogo con El Destape que “evidentemente hay un problema enorme o se hizo muy mal el presupuesto o cambió tanto la realidad que se llegó a esta situación que el propio gobierno admite”.
Además, reclamó un pedido de interpelación y propuso “un control directo de trabajadores y afiliados y no el esquema de funcionarios que van vaciando la obra social para su propio beneficio”. Así exclamó que la crisis del ISJ impacta de forma directa en más de 190.000 afiliados, lo que coloca el conflicto en el terreno social y no solo contable.
En ese marco, se registran menos médicos disponibles en la cartilla, reducción de turnos, demoras en la atención y dificultades para acceder a especialistas, lo que genera quejas de los usuarios y mayor presión sobre otros niveles del sistema de salud.
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La respuesta del gobierno
Desde el oficialismo, el vocero del Gobierno de Jujuy, Alberto Siufi, cuestionó esa interpretación de Remy y afirmó que los dichos de la oposición parten de un análisis incorrecto de los números del ISJ.
En diálogo con El Destape, argumentó que no se trató de un superávit real sino de una necesidad de financiamiento dentro de un esquema presupuestario afectado por variaciones inflacionarias. También reconoció la complejidad financiera del organismo y detalló que el gasto mensual ronda los 19.000 millones de pesos, con un fuerte peso de medicamentos de alto costo y prestaciones sanatoriales.
A su vez, señaló cambios estructurales en el sistema de salud, como la migración de afiliados hacia prepagas, lo que reduce la base de financiamiento de la obra social.
Siufi defendió el rol del instituto y su cobertura para más de 190.000 personas, aunque admitió tensiones con prestadores y atrasos en pagos. También planteó la necesidad de discutir un rediseño del sistema, con revisión de aranceles y actualización de criterios de funcionamiento.
Con este escenario, el conflicto entre oposición y gobierno se consolida en dos lecturas bien diferenciadas, una que cuestiona la gestión y otra que atribuye el déficit a cambios estructurales del sistema de salud provincial. El debate ahora se traslada a la Legislatura de Jujuy, donde, en los próximos días, los números del ISJ volverán a ser eje de discusión política.
