Irán está próximo a definir quién reemplazará al ayatolá Alí Jamenei, quien fue asesinado por Estados Unidos en medio del bombardeo por parte de este país e Israel. La Asamblea de Expertos será el órgano encargado de designar a la máxima autoridad política y religiosa, y podría ser Mojtaba Jameneí, el hijo del fallecido líder supremo.
El clérigo, de 56 años, es poco conocido públicamente, pero tiene una enorme influencia en el poder y su posible ascenso amenaza con intensificar las tensiones internas y regionales.
Quién es Mojtaba Jameneí, el posible nuevo líder supremo de Irán
Su nombre completo es Seyed Mojtaba Hosseini Jameneí, pero es conocido como Mojtaba Jameneí. Su nombre resuena en los medios locales e internacionales por su "profundo vínculo" con los comandantes más duros de la Guardia Revolucionaria y con las estructuras de seguridad y el núcleo duro del poder.
Estos vínculos lo convirtieron en un continuista de las políticas de su padre, Ali. Según El País, durante más de 20 años, Mojtaba permaneció alejado del ojo público: no es un predicador conocido, ni un político electo y tampoco es un clérigo con reconocimiento entre las bases sociales del sistema.
Mojtaba nació en Mashhad, una ciudad del noreste de Irán conocida como lugar de peregrinación. Se sitúa en torno al inmenso santuario del imán Reza, que destaca por sus cúpulas doradas y sus alminares iluminados por la noche. Cuando apenas tenía 17 años, tuvo una participación breve en la guerra entre Irán e Irak entre 1986 al incorporarse como miembro del batallón Habib ibn Mazaher de la 27ª División Mohammad Rasulollah.
Tras la guerra, el batallón Habib y su formación se convirtieron en un núcleo de convergencia de fuerzas de seguridad e ideológicas de línea dura que en 1989 tuvo acceso directo a la cúspide del sistema, tras haber sido designado como líder supremo el ayatolá Ali Jameneí. A diferencia de su hermanao Mostafá, Mojtaba mostró progresivamente interés por la política práctica y la ingeniería del poder.
Por otro lado, el posible nuevo líder supremo de Irán cursó su educación secundaria en la escuela Alaví y luego ingresó al seminario religioso. Estudió con figuras como Seyed Mahmud Hashemi Shahroudi, Mohammad-Taqí Mesbah Yazdí y Lotfollah Safí Golpayganí. Durante años, la impartición de un curso de dars-e jarey (clase de nivel superior en jurisprudencia y principios), el máximo escalón académico en el seminario y un requisito clave para aspirar a la autoridad religiosa, fue presentada como su principal aval doctrinal.
Sin embargo, en septiembre de 2024 se conoció la noticia de la suspensión de ese curso, que se había impartido durante más de una década, en su mayoría de forma virtual. Desde hace tiempo, numerosos clérigos chiíes cuestionan la capacidad de Mojtaba Jameneí de ser jurisconsulto islámico.
Una red de inversiones y propiedades
En febrero de este año, un informe de Blomberg reveló la existencia de una red de inversiones y propiedades en Europa y Oriente Medio atribuida a Mojtaba. Se trata de una estructura basada en empresas fantasmas y en el movimiento de capitales mediante bancos del Reino Unido, Suiza y Emiratos Árabes Unidos, con un origen que podría estar ligado a la venta de petróleo iraní.
Si bien esta información fue rechazada por fuentes cercanas al poder, la magnitud y el nivel de detalle del informe reavivaron dudas sobre el vínculo entre poder político y acumulación de riqueza.
