Caen transferencias de Nación: Formosa perdió $1,7 millones por habitante y se tensionan las finanzas

Un informe del IARAF advierte sobre la caída de fondos nacionales desde la asunción del Gobierno libertario, con impacto directo en la coparticipación y las finanzas provinciales.

13 de abril, 2026 | 11.40

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal reveló la reducción en los recursos enviados desde Nación a Formosa. Entre enero de 2024 y febrero de 2026, la provincia dejó de percibir $1.776.000 por habitante al considerar el total de transferencias, tanto automáticas como discrecionales, en un contexto de ajuste del gasto público nacional.

El estudio detalla que una parte importante de esta merma corresponde a las transferencias automáticas, es decir, aquellas vinculadas al sistema de coparticipación federal. En ese segmento, la pérdida asciende a $891.000 por habitante en el mismo período.

La retracción responde a una combinación de factores: por un lado, la disminución de los envíos no automáticos por parte del Gobierno nacional; por otro, la caída en la recaudación de impuestos coparticipables, como el IVA y el Impuesto a las Ganancias. Este doble impacto repercute directamente en los ingresos provinciales, al reducir tanto los fondos discrecionales como los recursos que se distribuyen de manera automática.

Un fenómeno que afecta a todo el país

Esta contracción financiera no es un evento aislado de Formosa, sino que forma parte de una tendencia crítica a nivel federal. El ajuste acumulado para las 23 provincias argentinas alcanza los $36 billones en el periodo examinado, una cifra que ilustra la profundidad del recorte y el impacto sistémico que sufren las administraciones subnacionales en su capacidad de gestión y planificación.

Dentro de este panorama, la realidad de Formosa sirve como un indicador preciso del impacto territorial: la disminución de fondos se traduce directamente en una menor disponibilidad de recursos per cápita. Esta situación se ve agravada por un ciclo económico recesivo, donde la caída de la actividad económica reduce la recaudación de impuestos y, por ende, disminuye los montos distribuidos a través de la coparticipación, lo que intensifica la presión sobre el presupuesto provincial.

Las provincias argentinas se encuentran actualmente en una situación crítica, obligadas a gestionar un complejo equilibrio financiero. El escenario actual les exige mantener la operatividad de sus instituciones básicas mientras la disponibilidad de recursos disminuye drásticamente, todo esto en un marco donde la presión económica sobre la población aumenta la necesidad de asistencia y servicios públicos.

En este sentido, el reciente informe del IARAF subraya el impacto directo que las políticas macroeconómicas y fiscales del gobierno central tienen sobre las arcas regionales. El documento detalla con precisión la magnitud del retroceso financiero, lo que destaca particularmente el caso de Formosa, provincia que experimentó una pérdida significativa en el volumen de transferencias recibidas durante el último bienio.