Así es la casa sustentable de Marcela Kloosterboer con materiales reciclables

Lejos del ruido urbano y rodeada de espacios verdes, Marcela Kloosterboer construyó en Nordelta una casa que refleja su estilo de vida y sus valores

10 de junio, 2026 | 18.01

Marcela Kloosterboer eligió construir una vida alejada del ritmo acelerado de la ciudad y encontró en Nordelta el entorno ideal para desarrollar un hogar en contacto con la naturaleza. La actriz comparte la vivienda con su esposo, Fernando Sieling, y sus hijos, en una propiedad donde la sustentabilidad, la eficiencia energética y los materiales reciclables ocupan un lugar central.

La apuesta de Marcela Kloosterboer por una casa sustentable en Nordelta

Ubicada en una de las zonas residenciales más exclusivas de la provincia de Buenos Aires, la casa de Marcela Kloosterboer se destaca por una arquitectura que prioriza la conexión con el entorno natural. La presencia de piedra, madera y materiales reciclables forma parte de una propuesta que combina diseño contemporáneo con criterios de sustentabilidad.

Lejos de los excesos decorativos, la vivienda fue concebida para ofrecer comodidad, amplitud y funcionalidad. Los espacios abiertos y la integración visual entre el interior y el exterior permiten aprovechar al máximo la luz natural y generar una sensación constante de contacto con la naturaleza.

La propiedad se convirtió en el refugio familiar de la actriz y del empresario Fernando Sieling, con quien formó una familia junto a sus hijos, Juana y Otto.

Los amplios ventanales de PVC permiten conservar la temperatura interior y favorecen el ahorro energético durante todo el año

Materiales reciclables y eficiencia energética en el hogar

Uno de los aspectos más destacados de la vivienda es la incorporación de elementos que contribuyen al ahorro energético. Entre ellos sobresalen las ventanas de PVC, una elección que responde tanto a cuestiones estéticas como funcionales.

La propia actriz explicó en sus redes sociales los beneficios de esta decisión: “Los beneficios son muchos. Las ventanas de PVC son mucho más herméticas, por lo que se mantiene la temperatura tanto en invierno como en verano, lo cual ya genera un ahorro energético importante”.

Gracias a este sistema, la casa logra conservar mejor la temperatura interior durante todo el año, reduciendo la necesidad de utilizar calefacción o aire acondicionado de manera intensiva. Esta característica se alinea con una tendencia cada vez más presente en las viviendas modernas, donde la eficiencia energética se transforma en un factor clave.

Además, los amplios ventanales no solo favorecen el aislamiento térmico, sino que también permiten que la luz natural ingrese durante gran parte del día, disminuyendo el consumo eléctrico.

El baño remodelado que refleja el estilo de la casa

Dentro de la transformación integral de la propiedad, uno de los ambientes que más llamó la atención fue el baño principal. El espacio fue renovado bajo una estética moderna en la que predominan los tonos claros, la madera y los detalles en negro.

La combinación de estos materiales genera un contraste elegante y contemporáneo que se replica en distintos sectores de la vivienda. Sobre el resultado final, Marcela Kloosterboer expresó en sus redes sociales: “Así quedó mi baño post remodelación. Amo el contraste de blanco con madera y grifería negra”.

La elección de materiales nobles y colores neutros contribuye a crear ambientes luminosos y visualmente amplios, una de las principales características de toda la propiedad.

Con materiales reciclables, ambientes amplios y una estética simple pero elegante, el hogar se convirtió en el refugio ideal para disfrutar junto a su familia.

Un jardín diseñado para disfrutar de la naturaleza

El exterior ocupa un lugar fundamental dentro del proyecto arquitectónico. Los grandes ventanales establecen una relación permanente entre los espacios interiores y el jardín, permitiendo disfrutar de las vistas verdes desde distintos ambientes de la casa.

El terreno cuenta con árboles frondosos, plantas y diversos rincones pensados para el descanso y las reuniones familiares. Esta integración entre arquitectura y paisaje refuerza el concepto que guía toda la vivienda: un hogar donde el bienestar está ligado al contacto cotidiano con la naturaleza.

Con una combinación de materiales reciclables, soluciones de eficiencia energética y una estética basada en la simplicidad, la casa de Marcela Kloosterboer se convirtió en un ejemplo de cómo el diseño sustentable puede convivir con el confort y la elegancia.