El petróleo cedió un 5% tras rozar los US$ 100, pero la escalada militar en Irán mantiene en alerta a los mercados

Los bombardeos sobre Teherán y el bloqueo en el mar Rojo mantienen la tensión. Analistas advierten que la inflación energética condicionará las tasas de la Fed y el Banco Central Europeo.

24 de julio, 2026 | 16.35

Los precios internacionales del petróleo registraron un respiro este viernes tras la vertiginosa escalada del día anterior. El barril de petróleo Brent se moderó un 5% hasta cotizar en torno a los 95,5 dólares, un día después de haber traspasado la barrera psicológica de los 100 dólares. En la misma línea, el barril West Texas Intermediate (WTI) retrocedió un 4,2% para ubicarse en los 88 dólares, alejándose de los 92,5 dólares alcanzados durante la jornada previa.

Sin embargo, los analistas financieros coinciden en que la calma podría ser transitoria debido al agravamiento de la crisis militar en Oriente Medio. "Si nos guiamos por las reacciones anteriores de Donald Trump, la presión política para reducir la tensión aumentará significativamente si el barril de Brent se aproxima a los 120 dólares", proyectaron Warren Patterson y Ewa Manthey, analistas del banco ING.

La tregua en los mercados financieros contrasta con la intensidad de las acciones militares. Estados Unidos desplegó durante la madrugada una nueva oleada de bombardeos sobre "objetivos estratégicos" en Irán, en lo que constituyó la decimotercera noche consecutiva de incursiones aéreas. La última ofensiva dejó un saldo de al menos cuatro muertos y siete heridos, elevando las bajas totales en suelo iraní a 55 fallecidos y más de 600 heridos en las últimas dos semanas.

En respuesta, Teherán reivindicó ataques con misiles contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania, Bahréin y Kuwait. Asimismo, la Guardia Revolucionaria iraní confirmó la destrucción de un centro de datos operado por la multinacional norteamericana Amazon en territorio bahreiní.

El frente geopolítico se complicó aún más en las últimas horas tras la decisión de los rebeldes hutíes de Yemen de imponer un bloqueo naval contra Arabia Saudí, que incluyó el ataque a dos buques de bandera saudí en las inmediaciones del estrecho de Bab el-Mandeb. La amenaza sobre uno de los pasos marítimos más transitados del comercio mundial reavivó los temores de un desabastecimiento energético prolongado.

Este escenario coloca una severa presión sobre las bancas centrales globales. Tras la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de pausar los cambios en los tipos de interés, la atención se traslada a las reuniones que mantendrán la próxima semana la Reserva Federal de EE. UU. (Fed), el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón, cuyos directorios monitorean con preocupación cómo el rebrote inflacionario del crudo puede descarrilar las proyecciones de reactivación económica.

 

Con información de EuropaPress.