La severa crisis que golpea al sector industrial sumó un capítulo crítico en la fábrica de neumáticos Pirelli, ubicada en el partido de Merlo. Presionada por un desplome vertical en los niveles de consumo y la fuerte contracción en las terminales automotrices, la multinacional italiana implementará un drástico ajuste estructural en su planta bonaerense. La estrategia incluye un apagón total de actividades a mitad de mes, el fin del esquema laboral de fines de semana y el lanzamiento de retiros voluntarios.
La parálisis operativa de Pirelli se ejecutará mediante un cese total de la producción programado entre el 15 y el 21 de junio. Si bien la empresa garantizó el pago de los haberes correspondientes a ese período tras llegar a un consenso inicial con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), la medida encendió alarmas por el futuro de los puestos de trabajo en el mediano plazo.
El golpe más duro para el bolsillo de la plantilla llegará a partir de julio, cuando comience a regir una modificación definitiva en el régimen horario de la planta. La dirección de la empresa comunicó que la fábrica abandonará su histórico esquema de operación continua de lunes a lunes para pasar a producir únicamente de lunes a viernes.
Con este cambio, los operarios perderán los turnos de sábados y domingos y la liquidación de las horas extra al 100%. Fuentes fabriles estiman que la quita de estos adicionales representará un recorte real de hasta un 27% en los salarios netos mensuales de sus trabajadores.
El efecto dominó: Stellantis y la invasión de neumáticos importados
El origen técnico de este retroceso en la planta de Merlo obedece a un marcado efecto dominó dentro de la cadena de valor automotriz. Pirelli opera como proveedor estratégico de la terminal Stellantis (fábrica de El Palomar), donde se producen los modelos Peugeot 208 y 2008. Ante una contracción del 14% en los patentamientos locales y un desplome del 37,1% en las exportaciones de vehículos terminados hacia Brasil, Stellantis decidió reducir su esquema de trabajo de dos turnos a un único turno diario. La menor demanda de insumos impactó directo en la línea de montaje de las cubiertas.
A la caída del mercado local y regional, se le suma un cambio en las condiciones de competencia comercial interna. Representantes del sector advierten sobre un incremento sostenido en el ingreso de mercadería importada, principalmente de origen chino, que en la actualidad copa cerca del 75% de las ventas registradas en las gomerías y distribuidores mayoristas de todo el país. Las terminales locales se ven imposibilitadas de competir en costos frente al producto extranjero en un contexto de recesión profunda.
Desplome histórico de la producción de cubiertas en Merlo
Los volúmenes de fabricación actuales exponen con crudeza la dimensión de la crisis de Pirelli. En la actualidad, el establecimiento de la zona oeste del conurbano manufactura un promedio diario que oscila entre los 3.500 y 4.000 neumáticos.
La cifra se encuentra en las antípodas de las 10.500 unidades que promediaba antes del actual ciclo económico, y a una distancia sideral de los picos históricos registrados entre 2013 y 2015, cuando la fábrica alcanzaba un rendimiento sostenido de entre 16.000 y 18.000 cubiertas por jornada.
Esta drástica reducción de la actividad fabril se tradujo en una caída constante de la nómina de personal. Antes de la última reconfiguración macroeconómica de fines de 2023, la firma empleaba a 1.400 operarios en sus instalaciones. Tras la ejecución de sucesivas tandas de despidos y la falta de renovación de contratos que totalizaron cerca de 700 bajas en los últimos años, la plantilla actual de operarios registrados se sitúa en torno a los 650 empleados.
