Jugadores desvelan el arma secreta de Francia en el Mundial: las conversaciones que nadie más oye

13 de julio, 2026 | 17.56

La campaña de Francia hacia las semifinales del Mundial fue impulsada por los goles de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, pero los jugadores creen que ‌una parte igualmente importante de su ‌éxito se ha forjado lejos de las cámaras, en las habitaciones de hotel y en conversaciones sin el cuerpo técnico.

El equipo de Didier Deschamps se enfrentará a España el martes con el objetivo de alcanzar su tercera final consecutiva del Mundial, tras haber desarrollado una cohesión que, según el centrocampista Adrien Rabiot y el defensa Jules Koundé, va mucho más allá de las reuniones tácticas y los entrenamiento.

Los jugadores analizan los partidos juntos ​en pequeños grupos, se ⁠plantean retos entre ellos y asumen la responsabilidad de encontrar soluciones más allá de ‌las que aportan Deschamps y sus ayudantes.

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"Nos comunicamos mucho y hablamos ⁠entre nosotros con regularidad", dijo Rabiot a periodistas el ⁠lunes. "En el hotel, durante nuestro tiempo libre, intentamos analizar los partidos juntos en pequeños grupos. Eso es importante, más allá de todo lo que nos aporta el cuerpo técnico".

"Todos ⁠tenemos el mismo objetivo y dedicamos nuestra energía a ello. Lo que nos ​aporta el cuerpo técnico es esencial, pero el diálogo entre ‌los jugadores, sin que el cuerpo técnico ‌intervenga, también es importante".

Ese sentido de la responsabilidad ha ayudado a Francia a combinar ⁠uno de los ataques más potentes del torneo con un esfuerzo defensivo colectivo que comienza por los delanteros.

Mbappé ha marcado ocho goles y Dembélé cinco, pero Koundé afirmó que el trabajo de Francia sin el balón ha sido tan importante como su calidad ​individual en la ‌posesión.

"Hemos hecho un buen trabajo defensivo, pero eso va mucho más allá de los defensas", dijo Koundé. "Es un esfuerzo colectivo, que empieza por la forma en que presionamos desde el primer pase del rival. Cuando el trabajo se hace correctamente en las zonas más adelantadas del campo y en el ⁠centro del campo, nos facilita mucho la labor en la zaga".

Los jugadores insisten en que lo que ocurre en el campo es una prolongación de las relaciones forjadas fuera de él.

"Nos llevamos muy bien", afirmó Rabiot. "Hay una sensación de armonía y una cohesión genuina. Es difícil de explicar, pero las cosas funcionan muy bien fuera del campo, y esa energía se traslada al terreno de juego".

Koundé describió a un grupo al que le gusta jugar juntos y hacer ‌sacrificios los unos por los otros.

"Ha habido un fuerte sentido de cohesión desde el principio, incluso desde 2022", afirmó. "Esa es una de nuestras fortalezas, y se nota en el campo. Disfrutamos jugando juntos y también disfrutamos esforzándonos los unos por los otros".

La trayectoria de Francia también se ha desarrollado con el telón de fondo de la decisión de Deschamps de dejar ‌el cargo tras el torneo, poniendo fin a un mandato que comenzó en 2012 y que incluyó la victoria en el Mundial de 2018 y otra final cuatro años después. La madre ‌del seleccionador falleció ⁠durante la fase de grupos.

Rabiot afirmó que saber que esta era la última competición de Deschamps había proporcionado a los jugadores un impulso emocional ​adicional.

"Las dificultades por las que ha pasado el seleccionador nos han unido aún más", afirmó. "Quieres darlo todo, sobre todo sabiendo que esta es su última competición al frente de la selección francesa. Este es el momento".

Con información de Reuters