La Justicia francesa investiga a una senadora paraguaya por insultos racistas a Mbappé

La Fiscalía de París inició una causa penal tras la denuncia de la Federación Francesa por las graves declaraciones de Celeste Amarilla. La legisladora, lejos de disculparse, ahora amenaza con demandar al jugador por "violencia de género".

07 de julio, 2026 | 11.36

La polémica en torno a los comentarios racistas vertidos por la senadora paraguaya Celeste Amarilla contra el futbolista Kylian Mbappé escaló hasta convertirse en un caso judicial de alcance internacional. La Fiscalía de París confirmó la apertura de una investigación formal por "insultos públicos" e "incitación al odio o a la violencia", agravados por el motivo de origen, etnia o raza, a raíz de una demanda presentada por la Federación Francesa de Fútbol (FFF).

La pesquisa se activó "de inmediato" a través de la oficina central de lucha contra el odio online, un organismo francés que mantiene un sistema de vigilancia activa durante todo el Mundial para detectar y procesar comentarios discriminatorios. Según el código penal francés, los delitos por los que se investiga a la legisladora conllevan penas de hasta un año de prisión y multas de 45.000 euros.

El enfrentamiento comenzó tras el partido de octavos de final entre Francia y Paraguay, que se definió por un gol de penal de Mbappé. Inmediatamente después, Amarilla utilizó sus redes sociales para publicar mensajes denigrantes contra el delantero, refiriéndose a él como "un bruto" y comparándolo con chimpancés, entre otros insultos racistas que provocaron el repudio inmediato del gobierno paraguayo, de la opinión pública internacional y del propio presidente francés, Emmanuel Macron.

Mbappé no permaneció en silencio y respondió con dureza: calificó a la senadora de "mujer despreciable" e "indigna de su cargo", acusándola de transmitir una "imagen incompetente y racista" que no representa al pueblo paraguayo.

Lejos de cerrar el episodio, la senadora Amarilla publicó en las últimas horas una carta pública en la que, si bien admitió haber tenido "la sangre hirviendo" al escribir los mensajes, intentó desviar el foco de la acusación. "Al rato me arrepentí de haberte maltratado con los mismos insultos que recibo yo, porque a mí también me desprecian por ser morena y latina", argumentó, justificando su accionar como una reacción a la discriminación que ella misma dice sufrir.

Sin embargo, la postura de la legisladora dio un giro sorprendente al atacar directamente al futbolista. La senadora exigió que Mbappé se disculpe por haberla llamado "despreciable" e "indigna", y llegó a amenazar con "iniciar acciones legales por violencia de género" contra él, alegando que el jugador no tiene derecho a referirse a ella de esa manera, a pesar de que sus propios mensajes originales son el objeto de la causa penal abierta en París. La Justicia francesa avanza con la recolección de pruebas sobre el impacto de sus publicaciones en el entorno digital de la Copa del Mundo.

 

Con información de EuropaPress.