A poco más de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Magdalena se convirtió en uno de esos destinos que combinan historia, naturaleza y buena gastronomía sin necesidad de hacer un viaje largo. Con edificios que conservan el encanto de otros tiempos, una costanera sobre el Río de la Plata y una creciente oferta de turismo rural, este pueblo bonaerense aparece como una excelente opción para una escapada de fin de semana durante el invierno.
Aunque su nombre suele asociarse con la tradicional Fiesta del Cordero, la localidad ofrece mucho más que un gran evento gastronómico. Sus calles tranquilas, su patrimonio histórico y la cercanía con una de las reservas naturales más importantes de la provincia la transforman en un destino ideal para quienes buscan desconectarse del ritmo urbano.
Un pueblo con más de cuatro siglos de historia
Magdalena es una de las localidades más antiguas de la provincia de Buenos Aires. Sus orígenes se remontan a 1611 y, con el paso de los siglos, logró conservar buena parte de su patrimonio arquitectónico. Entre sus construcciones más emblemáticas sobresale la Parroquia Santa María Magdalena, cuya primera capilla fue levantada en 1776 y cuyo templo actual data del siglo XIX. También se destacan el Palacio Municipal, construido con estilo italianizante en 1877, y el histórico Teatro Español, inaugurado en 1899, considerado uno de los edificios patrimoniales más importantes del distrito.
El recorrido por el casco histórico puede completarse con la Plaza San Martín y el Centro Cultural y Museo, espacios que permiten conocer el pasado de una localidad profundamente ligada a la producción agropecuaria y a las tradiciones bonaerenses.
Si hay un producto que identifica a Magdalena es el cordero al asador. Esa tradición dio origen a la Fiesta del Cordero, una celebración que en apenas dos ediciones logró posicionarse entre los eventos gastronómicos más convocantes de la región.
La última edición reunió a más de 4.000 personas y tuvo como principal atractivo la cocción de más de 130 corderos al asador. Además hubo espectáculos folclóricos, jineteadas, pruebas de riendas, una feria con más de 150 emprendedores y un multitudinario Pericón Nacional que reunió a cientos de bailarines. Aunque la fiesta suele realizarse durante mayo, el cordero sigue siendo protagonista durante todo el año en parrillas, restaurantes y establecimientos rurales de la zona, donde pueden degustarse platos típicos elaborados con productos locales.
Uno de los mayores atractivos de Magdalena está en su entorno natural. La localidad ofrece acceso al Río de la Plata, donde es posible realizar caminatas, pesca deportiva, paseos junto al agua e incluso actividades náuticas cuando el clima acompaña.
Muy cerca se encuentra además el Parque Costero del Sur, una Reserva de Biosfera reconocida por la UNESCO desde 1984 por la riqueza de sus pastizales, humedales, talares y selva marginal. El área protegida alberga una importante diversidad de aves y especies autóctonas, por lo que también es un destino muy buscado por quienes practican avistaje de fauna o disfrutan del ecoturismo.
Cómo llegar desde Buenos Aires
Llegar a Magdalena desde la Ciudad de Buenos Aires demanda entre una hora y media y dos horas, dependiendo del tránsito. El recorrido más habitual consiste en tomar la Autopista Buenos Aires-La Plata y luego continuar por la Ruta Provincial 11. También puede accederse mediante la Ruta Provincial 36.
