Achraf Hakimi volvió a convertirse en uno de los nombres más destacados del Mundial 2026. El lateral derecho del PSG lidera a la selección de Marruecos, que buscará dar hoy otro golpe histórico cuando enfrente a Francia por los cuartos de final de la Copa del Mundo.
Considerado uno de los mejores laterales derechos del planeta, Hakimi construyó una carrera de elite tras pasar por Real Madrid, Borussia Dortmund, Inter de Milán y París Saint-Germain. Sin embargo, detrás de su presente futbolístico hay una historia marcada por la inmigración, el esfuerzo familiar y una decisión que definió su identidad deportiva: representar a Marruecos pese a haber nacido en España.
Dónde nació Achraf Hakimi
Aunque hoy es el máximo referente del seleccionado marroquí, Achraf Hakimi nació el 4 de noviembre de 1998 en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, España. Sus primeros años de vida transcurrieron en el barrio madrileño de Puente de Vallecas, aunque poco tiempo después su familia se mudó a Getafe, donde pasó gran parte de su infancia.
Fue justamente en esa ciudad donde dio sus primeros pasos en el fútbol. Comenzó jugando en el modesto Colonia Ofigevi, un club dedicado al desarrollo de juveniles, hasta que fue incorporado por las divisiones inferiores del Real Madrid. Allí completó todo el recorrido formativo en La Fábrica antes de debutar como profesional y comenzar una carrera que lo llevó a la élite del fútbol europeo.
Pese a su éxito internacional, Hakimi nunca perdió el vínculo con el barrio donde creció. Incluso suele regresar a Las Margaritas, en Getafe, para visitar a su familia y asistir junto a su padre a la mezquita que frecuentaban desde hace años.
De dónde son los padres de Achraf Hakimi
Los padres de Achraf Hakimi son marroquíes. Su padre, Hassan Hakimi, emigró desde Marruecos y trabajó durante años como vendedor ambulante, mientras que su madre, Saida Mouh, se desempeñó como empleada doméstica para sostener económicamente a la familia.
El propio futbolista recordó en varias oportunidades los sacrificios que hicieron sus padres para que pudiera desarrollar su carrera deportiva. "Que yo pudiera jugar al fútbol era un esfuerzo y un sacrificio para ellos. Mis hermanos también han tenido que sacrificarse. Éramos muy pobres. Ahora yo lucho por ellos", contó en una entrevista con el diario Marca.
Lejos de ocultar esos orígenes humildes, Hakimi suele reivindicarlos como el motor que impulsó su crecimiento tanto dentro como fuera de la cancha.
Por qué Achraf Hakimi eligió jugar para Marruecos
Hakimi posee doble nacionalidad, española y marroquí, y durante su etapa como juvenil fue observado por la Real Federación Española de Fútbol. Incluso participó en entrenamientos con seleccionados juveniles de España, aunque finalmente decidió representar al país de sus padres.
La explicación, según contó el propio jugador, fue una cuestión de identidad cultural más que deportiva. "Fui a la Selección española también para probar. Estuve un par de días en Las Rozas y vi que no era mi sitio adecuado. No era por nada en concreto, sino por lo que yo sentía, porque no era lo que había mamado y vivido en casa, que es la cultura árabe, ser marroquí", explicó.
Esa decisión terminó marcando su carrera. Hakimi fue una de las figuras del histórico cuarto puesto conseguido por Marruecos en el Mundial de Qatar 2022 y volvió a liderar al equipo en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde ocupó uno de los tres cupos para futbolistas mayores de 23 años.
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Su elección también estuvo acompañada de algunas polémicas con España. La más recordada ocurrió tras la eliminación de La Roja en los octavos de final del Mundial de Qatar 2022, cuando celebró la clasificación marroquí con el famoso "baile del pingüino", un gesto que generó repercusiones entre jugadores españoles y que volvió a aparecer meses después durante los Juegos Olímpicos de París.
Ahora, con Marruecos de nuevo entre los ocho mejores del mundo y a las puertas de otra página histórica frente a Francia en el Mundial 2026, Hakimi reafirma en cada partido una decisión que tomó hace años: defender los colores del país que, según sus propias palabras, siempre sintió como su verdadero hogar.
