El New York Times despidió al Indio Solari: "Ícono del rock y la contracultura argentina"

El medio estadounidense publicó un obituario a un mes de la muerte del cantante, quien padecía de mal de Parkinson desde hace varios años.

08 de julio, 2026 | 17.46

El New York Times le dedicó esta semana un extenso obituario a Carlos Alberto "el Indio" Solari, quien murió el 5 de junio en su casa de Ituzaingó a los 77 años. El diario estadounidense describió al músico argentino como "una estrella de rock" cuyas "letras crípticas y voz conmovedora” convocaban a un ferviente público nacional en torno a sus “himnos alusivos sobre las aspiraciones incumplidas de su país”.

El escrito, firmado por Adam Nossiter, ubica al Indio en una dimensión que trascendió la popularidad musical. “Dentro del país, Solari era más que un cantante popular. Fue un ícono tanto del pueblo como de la contracultura, cuyas canciones 'marcaron a toda una generación de argentinos'", escribió el periodista citando al historiador musical Marcelo Fernández Bitar.

En su obituario, el New York Times remarcó la escala "casi religiosa" del fenómeno popular. Las canciones "épicas" que escribió convirtieron a los estadios en auténticos pogos de cientos de miles de personas que se balanceaban y coreaban durante el apogeo de la banda a finales de los 80 y principios de los 90.

La influencia del Indio

Pero las multitudes que atraía el Indio eran "tan enormes" que comenzaron a celebrarse las "misas" ricoteras en pueblos remotos para evitar disturbios con la policía.

El Times subrayó que, al igual que Bob Dylan, Solari ponía especial atención en las letras: las llenaba de “personajes ficticios y metáforas esotéricas”. Hay frases de canciones como “Ji, Ji, Ji”, “Un Ángel Para tu Soledad” y “Encuentro Con un Ángel Amateur” que terminaron tatuadas y estampadas en remeras a lo largo y ancho del país: “Todo preso es político”, “Violencia es mentir”, “El lujo es vulgaridad”, “Soñás con la hoguera donde siempre sos la leña”, son algunas de ellas.

En 2012, el artista reconoció en una entrevista que también tenía influencias de poetas beat como Allen Ginsberg y Jack Kerouac. El diario neoyorquino también dio cuenta de la dimensión política y social del artista.

Las palabras del Indio “resonaron profundamente en una audiencia que encontró en sus letras una guía para seguir adelante”, según Sebastián Ramos para la revista Rolling Stone, citado por el Times, tras una brutal dictadura militar (1976-1983).

Para el sociólogo Pablo Alabarces, Solari “demostró que el arte popular podía hacerse con una poesía tan hermética que o nadie la entendía, o todos la entendían como mejor les parecía”.

"Esas letras solían ser acertijos, abiertas —al igual que la personalidad pública deliberadamente reservada del señor Solari— a todo tipo de interpretaciones". En 2024, el Indio había indicado que no hacía música para que la gente "entienda las tonterías" que decía, sino para que "puedan imaginar".

El diario también menciona la admiración del Indio por el expresidente Juan Domingo Perón y su "desprecio" por el actual mandatario Javier Milei. "No sé si es un completo lunático", aseguró hace dos años, o un "lunático que sirve de figura decorativa a ciertos intereses". Cabe recordar que el gobierno libertario no habilitó que el velorio del Indio Solari se realizara en el Congreso de la Nación.

Hacia el final, Nossiter recordó que la última presentación en vivo del artista, en marzo de 2017, convocó a más de 300.000 personas, poco después de que revelara que padecía de mal de Parkinson.