La historia desconocida detrás del hit de Rodrigo que salvó a los canillitas: "Oficio y obligación"

El "Potro" Rodrigo lanzó su último disco en 1999 y no solo rompió récords, sino que ayudó a los canillitas y revolucionó el cuarteto argentino.

14 de mayo, 2026 | 16.34

En julio de 1999, Rodrigo grabó en José C. Paz su último disco, Cuarteto Característico Rodrigo A2000, que presentó meses después en el Teatro Astral de Buenos Aires. Este álbum no solo impulsó al cordobés al estrellato nacional, sino que también impuso el cuarteto de Córdoba como un género popular en todo el país, derribando prejuicios y conquistando a distintas generaciones.

Lo particular de este disco fue su estrategia de venta: Rodrigo decidió no distribuirlo inicialmente en disquerías, sino exclusivamente en puestos de diarios. La razón fue su deseo de ayudar a los canillitas, oficio que conocía de cerca por su infancia junto a su familia. Por eso dedicó a ellos la canción Amor clasificado, con un emotivo mensaje para su madre: "Para mi vieja, canillita por oficio y obligación".

A pesar de esta distribución limitada, el álbum fue un éxito rotundo. En Neuquén, por ejemplo, los quioscos de diarios tenían el disco pedido pero les costaba conseguirlo, lo que impulsó la proliferación de copias truchas en el año 2000. Sin embargo, nada detuvo la venta: alcanzó el triple platino en menos de 60 días. Solo un año después apareció en las tiendas tradicionales, cuando la mayoría ya tenía el original o la copia.

Este disco fue el décimo y último que Rodrigo grabó en vida, y el tercero dedicado plenamente al cuarteto. Tras comenzar con ritmos latinos y románticos, en 1996 se volcó a lo bailable y finalmente abrazó la pasión por el cuarteto con discos en vivo y de estudio. Para este álbum decidió nombrar a su banda como Cuarteto Característico Rodrigo en homenaje al fundador del género, Cuarteto Característico Leo.

La tapa del disco refleja bailes típicos de los años 40, época en que surgió el «tunga-tunga», con los cuatro instrumentos originales del cuarteto: contrabajo, piano, violín y acordeón. El álbum arranca con un grito emblemático de la Tota Santillán: "¡Ro Ro Ro, Rodrigo carajo!", seguido por la canción Yerba mala, que incluye una frase que marcó el cierre de los 90: "Me dice que soy aburrido", en clara referencia a la campaña presidencial de De La Rúa de ese año.

Otros detalles del último disco de Rodrigo

Uno de los hitos del disco fue la canción Soy cordobés, que se convirtió en la única del cuarteto en ganar un Premio Gardel fuera de su género, imponiéndose como Mejor Canción frente a grandes artistas como Super Ratones, Divididos, Rubén Rada y Sui Generis. Otro dato curioso es que Que ironía es un cover de una balada de Paz Martínez, que Rodrigo transformó en éxito y que luego el mismo autor interpretó en versión cuarteto.

El disco también guarda anécdotas como la canción El viaje, donde Rodrigo iba a mencionar a la aerolínea LAPA, pero tras la tragedia aérea cambió la referencia por La Docta líneas aéreas en homenaje a Córdoba. Además, había pensado incluir Amiga mía de Alejandro Sanz, aunque finalmente optó por Aprendiz, tema escrito para Malú y popularizado luego por Sanz en Argentina.

Rodrigo no distribuyó su último CD inicialmente en disquerías, sino solo en puestos de diarios.

Durante la grabación, Rodrigo cantó cada tema tres veces para tener opciones al editar, evitando mezclas o agregados posteriores, prefiriendo el audio crudo. En ese show hizo sus clásicos Lo Mejor del amor y Y voló, voló, pero no los incluyó en el disco. Tras un silencio de 90 segundos al final, sumó el Himno del Cucumelo como bonus track. 

Un capítulo especial fue la canción Por lo que yo te quiero, originalmente de La Mona Jiménez y popularizada por Walter Olmos, cantante catamarqueño descubierto por Rodrigo. El Potro reconstruyó la música para darle alegría y cedió la voz a Walter, a quien presentó como "el cambio que Córdoba estaba esperando". La relación se tornó trágica, ya que Walter murió joven, y sus productores lo vendieron como El Elegido sin que él lograra el éxito esperado.

Rodrigo también rindió homenaje a La Mona en cada uno de sus cuatro discos. Sin embargo, en 2019 se inició un juicio por plagio de una canción de La Mona, que según la querella española fue copiada del grupo Mocedades. Se cree que si Rodrigo no hubiera reeditado la canción, este caso nunca habría salido a la luz.

El disco incluye a Daniel Castillo, apodado "Maquinaria", bajista que cantó Por vivir jugando. La canción Un largo camino al cielo homenajea a Alejandro Biasco, pianista de la banda que murió a los 26 años por depresión. Maquinaria también falleció años después de cáncer, y ambos músicos se unieron en el recuerdo junto a Rodrigo, cuya muerte trágica marcó la despedida de una era.

La versatilidad de Rodrigo y sus músicos permitía cambiar el género de las canciones en vivo con solo un gesto, pasando del cuarteto a la balada o incluso a tango, como en su show "Fuego y pasión" en el Luna Park. Esa flexibilidad les permitió grabar un Unplugged en Azul TV sin ensayos previos, mostrando su profesionalismo y talento.

Entre los temas descartados para el disco estaban Amante tú, amante él, Amante amiga y Figúrate tú a dúo con su novia Alejandra Romero. Esta última se convirtió en éxito póstumo, pero quedó fuera porque Rodrigo estaba distanciado de ella en ese momento. Su hermano compuso La mano de Dios y Hospital de niños, canciones que no pudo grabar, aunque la primera fue rescatada de recitales y la segunda grabada junto a Maradona para ayudar a un hospital infantil. 

Rodrigo murió en un accidente automovilístico el 24 de junio de 2000, con apenas 27 años, apenas once meses después de grabar su último disco y siete meses después de presentarlo. Aunque su fama nacional duró poco, su música quedó para siempre en la memoria popular. A casi 26 años de su partida, personas de todas las edades siguen cantando y bailando sus temas, un verdadero legado para la cultura argentina.