Arriba del escenario, en off, en los pasillos o en el almuerzo, el Encuentro Federal de Industrias Culturales y Creativas (EFICC) arrojó un unívoco diagnóstico. El retiro del gobierno nacional golpea fuerte, sí, pero también es imprescindible construir redes y planificar en conjunto los mecanismos para saltar esa barrera. En resumen, generar comunidad.
Las tres jornadas realizadas en Mendoza entre el 4 y el 6 de junio se abocaron a esa tarea. Representantes de todas las provincias compartieron sus experiencias de trabajo apuntaladas por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y pusieron sobre la mesa una serie de diagnósticos trabajados durante largo tiempo. Con sus particularidades, el tema del apoyo y la financiación resonó constantemente.
"A las industrias creativas no se las tiene como un sector relevante de la producción. Se las desdeña porque no se entiende que genera trabajo, que produce, crea empresas y genera divisas. Acá se cree que es un gasto superfluo, algo recreativo", consideró el secretario general de CFI, Ignacio Lamothe, en conversación con los medios presentes.
El evento contó con la participación de ministros de producción y cultura de todo el territorio nacional, representantes de organismos multilaterales como la UNESCO y la CAF, y especialistas.
Para Lamothe fue "una buena noticia" que participen los gobernadores y los equipos de cada provincia porque "le están dando relevancia a la conversación". Incluso, los gobernadores de Cuyo firmaron un acuerdo con el CFI para la creación de un ente de trabajo conjunto.
MÁS INFO
"Es un sector de alta relevancia que lo tenemos que agregar a los motores de crecimiento argentinos. En oil and gas y minería existen estímulos para producir y radicar inversiones y en las industrias creativas no existe ninguno. Ni regulaciones, ni exenciones fiscales, ni créditos específicos para apalancar la actividad", apuntó.
Y aunque los señalamientos a la falta de soporte nacional, el incumplimiento de leyes o el vaciamiento de instituciones se escucharon durante varios de los paneles del EFICC, además se volcaron otros obstáculos: la asimetría territorial, la concentración de la infraestructura y los eventos en los principales centros urbanos, y una profunda informalidad laboral que dificulta la sostenibilidad económica de los trabajadores y limita el desarrollo de los mercados locales.
Muchas de esas situaciones repercuten de formas diversas en distintos sectores, como la caída del mundo audiovisual, con números duros como la propia realidad que transitan.
Los audiovisuales no solo sufren el filo de la motosierra, también se enfrentan a un paradigma cambiante y a la competencia regional. Un comentario repetido confluyó al éxodo de las producciones hacia Uruguay debido a un plan de exenciones fiscales que lleva a los propios argentinos a filmar a la otra orilla.
Motivados por las primeras aproximaciones, hasta se improvisó una mesa de representantes del área, productores y funcionarios, durante uno de los descansos. Lo interesante fue que de ese exorcismo de problemas surgieron propuestas y nuevas agendas para diseñar y planificar en conjunto algunas salidas.
De alguna manera, ese encuentro fuera de programa representó también gran parte del espíritu que rondo por el EFICC. Aquel de estar preparados y demostrar con datos, conocimiento y acciones concretas. La generación de una masa crítica en movimiento.
MÁS INFO
Como dijo el subsecretario de Cultura de Mendoza, Diego Gareca, "hacer cultura no es un gasto sino una inversión". Durante un panel sobre festivales y economía, del que también Pini Herrera por La Rioja, el funcionario dio un claro ejemplo: los 8500 millones de pesos que se invierten en la Fiesta Nacional de la Vendimia vuelven multiplicados por siete, alcanzando al turismo, a los proveedores y diversos sectores de la economía local.
Los datos mensurables de lo que generar las industrias culturales, señaló Gareca, son una forma de desmentir el axioma del gasto inservible instalado en los últimos años. En ese punto, coincidió con la cocinera Narda Lepes -que presentó durante otro panel el trabajo del Plan de fortalecimiento integral de la cocina jujeña-, que aseguró: "Lo que no se mide no mejora, los datos son argumentos".
"En algún momento va a haber que atender el sector, es una oportunidad que no vamos a dejar pasar porque Argentina no es un país más en el concierto de las industrias creativas, tiene talento y mucha potencia", definió Lamothe.
El EFICC dejó sensaciones positivas entre los participantes, pero sobre todo un clima de comunidad pujante. El desafío será ahora, como pasar a la acción y demostrar que la cultura también es una industria en la que el país tiene que poner el foco.
