5 consejos para hacer con tu celular y dormir mejor

El celular puede ser uno de los grandes enemigos del descanso, pero también una herramienta útil si se configura correctamente antes de ir a dormir.

24 de febrero, 2026 | 15.19

Dormir mal no siempre tiene que ver con el estrés o el colchón. Muchas veces, el problema está en el uso del smartphone antes de acostarse. La exposición a luz azul, las notificaciones constantes y el consumo de contenido estimulante afectan la calidad del sueño. La buena noticia es que con algunos ajustes simples se puede mejorar mucho el descanso sin dejar de usar el teléfono.

1. Activar el modo noche o filtro de luz azul

La luz azul interfiere en la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Activar el modo nocturno o filtro de luz azul reduce el impacto visual y ayuda a que el cerebro se prepare para descansar.

En la mayoría de los dispositivos con Android o iPhone, esta opción puede programarse automáticamente al atardecer.

2. Programar el modo “No molestar”

Las notificaciones nocturnas interrumpen el descanso incluso si no respondés el mensaje. Configurar el modo No molestar evita vibraciones, sonidos y alertas innecesarias. Podés permitir solo llamadas de contactos importantes en caso de emergencia.

3. Establecer un límite de uso antes de dormir

Muchos teléfonos permiten fijar límites de tiempo en apps como redes sociales o videos. Reducir el uso al menos 30 o 60 minutos antes de acostarse mejora notablemente la calidad del sueño.

4. Usar sonidos relajantes o ruido blanco

El celular también puede jugar a favor. Aplicaciones de sonido ambiente, lluvia o ruido blanco ayudan a conciliar el sueño más rápido y reducir interrupciones externas.

5. Evitar contenido estimulante

Ver series intensas, noticias negativas o discusiones en redes antes de dormir activa el cerebro. Es recomendable optar por contenido más tranquilo o directamente dejar el dispositivo fuera de la cama.

Un pequeño cambio, gran impacto

No se trata de eliminar el celular, sino de usarlo con inteligencia. Ajustar brillo, notificaciones y hábitos nocturnos puede marcar una gran diferencia en la calidad del descanso. El smartphone puede ser parte del problema o de la solución. Depende de cómo lo configures antes de apoyar la cabeza en la almohada.