Ubicada en el partido de Coronel Dorrego, en el sur de la provincia de Buenos Aires, la pequeña localidad de Marisol quedó vinculada a la historia de Diego Armando Maradona.
Es que este rincón bonaerense, de menos de 300 habitantes, fue elegido por el astro del fútbol mundial para vacacionar en varias temporadas junto a su familia. El lugar se caracteriza por sus playas extensas, el entorno de médanos y la cercanía entre el mar y el río Quequén Salado.
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¿Cómo es, dónde queda y cómo llegar a Marisol, el balneario que enamoró a Maradona?
Marisol se encuentra en el extremo sur del partido de Coronel Dorrego, sobre la costa del mar argentino y próxima a la desembocadura del río Quequén Salado. Está a unos 110 kilómetros de la ciudad de Coronel Dorrego y a 22 kilómetros de Oriente, la localidad más cercana.
Para llegar desde Buenos Aires hay que tomar la Ruta Nacional 3 hasta el kilómetro 531 y luego continuar por la Ruta Provincial 108 hasta Oriente. Desde allí se recorren otros 22 kilómetros por un camino consolidado hasta alcanzar el balneario.
La localidad cuenta con playas de gran extensión y sectores de médanos, además de espacios forestados. El entorno permite realizar actividades vinculadas con la pesca y la navegación, tanto sobre el mar como en el río Quequén Salado.
Uno de los puntos de interés es el Mirador Panorámico, desde donde se pueden observar el mar, el río y el paisaje de dunas. También se encuentra El Vimar, un sector ubicado sobre el río Quequén Salado que es utilizado para actividades náuticas y pesca.
Otro de los atractivos de la zona es el denominado Barco Hundido. Los restos de la embarcación se encuentran frente a la costa del partido de Coronel Dorrego, a unos 30 kilómetros de Marisol.
La localidad dispone de distintas opciones de alojamiento, entre ellas casas, departamentos, complejos y campings. También cuenta con establecimientos gastronómicos y comercios destinados a los visitantes durante la temporada.
La historia de Maradona ocupa un lugar particular entre los recuerdos asociados con el balneario. El futbolista había llegado por primera vez a la zona en 1983, cuando visitó un campo cercano para cazar. Luego regresó en 1991 y volvió a pasar temporadas allí durante los años siguientes.
Una de sus visitas más recordadas ocurrió el 23 de febrero de 1992, cuando participó de un partido a beneficio en la cancha del Club Quequén de Oriente. El encuentro tuvo como objetivo colaborar con la Unidad Sanitaria de esa localidad y reunió a Maradona con amigos y jugadores de la zona.
