La ciudad de Neuquén atraviesa una metamorfosis sin precedentes sobre la traza de la ex Ruta 22. El intendente Mariano Gaido recorrió los frentes de obra en el sector de Avenida Olascoaga y Chubut, donde la maquinaria pesada trabaja las 24 horas para dar forma a la "Gran Avenida" que cambiará la forma de trasladarse por la provincia.
"Comenzó la obra más importante de la historia de la ciudad. Una solución estructural que necesitábamos hace más de 50 años" , expresó Gaido durante la recorrida, donde verificó el avance de los trabajos que transformarán por completo uno de los corredores más transitados de la capital neuquina.
El intendente subrayó que la intervención no es solo estética: debajo de los cinco carriles por mano que tendrá la arteria, se construye un sistema pluvial clave para evitar las inundaciones que históricamente afectaron la zona en 2010, 2014 y 2016.
Cómo avanzan los trabajos
Según informó la Secretaría de Infraestructura, en las próximas semanas el operativo se concentrará en delimitar y trabajar a fondo en la zona comprendida entre las calles Linares y Gatica. Durante esta etapa, el carril central de la vieja ruta quedará inhabilitado, por lo que la circulación este-oeste (hacia Plottier o Cipolletti) deberá realizarse exclusivamente por las colectoras laterales.
Para garantizar la conectividad entre el alto y el bajo de la ciudad, el municipio definió nodos estratégicos de cruce transversal que se mantienen operativos. Actualmente, los conductores pueden transitar de norte a sur y viceversa a través de los cruces de Avenida Olascoaga y calle Chubut.
Una obra con financiamiento municipal y generación de empleo
Gaido destacó que la megaobra se financia íntegramente con superávit municipal, sin endeudamiento externo, y que está generando empleo local para cientos de trabajadores de la construcción. "Es una inversión que hacemos con los recursos de los neuquinos, pensando en el futuro de la ciudad" , afirmó.
MÁS INFO
Una vez finalizada, la nueva Avenida Mosconi no solo mejorará la fluidez del tránsito en uno de los accesos más congestionados, sino que erradicará definitivamente los anegamientos que paralizaban la zona cada vez que se registraban lluvias intensas. El sistema pluvial subterráneo permitirá absorber y canalizar grandes volúmenes de agua, una solución que los vecinos reclamaban desde hacía décadas.
Próximos pasos
Las autoridades adelantaron que en los próximos meses se habilitarán nuevos tramos y se continuará con la demarcación de carriles y colectoras. Se recomienda a los conductores circular con precaución por las zonas de obra y respetar las señales de desvío y los límites de velocidad establecidos.
