Escritores argentinos reconocidos y sus mejores obra

La literatura en Argentina es reconocida a nivel mundial. Los escritores argentinos han aportado mucho a la cultura, conocé sus obras más importantes.

25 de agosto, 2020 | 17.30

La literatura argentina es una de las más prolíficas, diversas e influyentes del mundo. Los escritores argentinos son admirados por su talento y creaciones, tanto a nivel nacional como internacional. 

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Novelas, poesías, cuentos, relatos y otros géneros integran la extensa producción literaria. Obras que forman parte de un legado cultural que trasciende las fronteras. Estos son los escritores argentinos que tenés que conocer. 

 

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La literatura argentina

La literatura en nuestro país tiene más de 200 años de historia. Desde sus orígenes hasta hoy, las letras ocuparon y ocupan un lugar importante en el desarrollo social y cultural de Argentina. 

En sus páginas, los escritores argentinos dieron cuenta de los procesos históricos de nuestro país. Las guerras, las crisis económicas, las ideas políticas y los problemas sociales quedaron plasmados en sus producciones. 

Pero también fueron partícipes de búsquedas literarias y estéticas nuevas. Generadores de propuestas disruptivas que desafiaron las convenciones y le dieron vida a otras formas de expresión de la palabra. 

Los primeros aportes datan de la época colonial. Himnos, poesías y prosas conmemorativas ilustraron las gestas patrióticas. Luego, el siglo XIX estuvo atravesado por el problema de definir una idea de patria y de nación. 

Con la literatura gauchesca, se convirtió al hombre de las pampas en símbolo de la argentinidad. Posteriormente, la generación del 37 postuló el retorno a las fuentes populares y al pasado medieval. 

Este movimiento fue encabezado por Domingo Faustino Sarmiento, Esteban Echeverría, José Mármol y Juan Bautista Alberdi. Eligieron el poder de la escritura como herramienta configuradora de un proyecto de país.

La llegada de la generación del 80 marcó un hito en la literatura argentina. Entre sus representantes figuran Miguel Cané, Lucio V. Mansilla, Eduardo Wilde y Ricardo Gutiérrez. La mayoría pertenecía a la elite gobernante, admiraban a Europa, las ideas liberales y el positivismo. 

A mediados de los año 20 surgieron dos movimientos literarios importantes: el grupo de Florida y el de Boedo. El primero traía las novedades de las vanguardias europeas y los guiaba el arte por el arte. Su producción se dio sobre todo en verso.

El segundo grupo se interesó profundamente por los problemas sociales, plasmado en prosa (cuentos y novelas). Un exponente de este movimiento fue Roberto Arlt, con quien nace la novela urbana y moderna argentina.

Durante la década del 30, el malestar de la crisis política y económica repercutió en la literatura argentina. Por un lado, se publicaron ensayos de interpretación nacional que hablaban, con dramatismo, de la finalización de un ciclo histórico.

Por otro lado, se retomaron temas, figuras y motivos del nacionalismo del centenario para plantear la división entre dos argentinas antagónicas. Al mismo tiempo, la pregunta giró en torno a la relación del intelectual en esa sociedad dividida.

Pero también surgieron grupos que reflexionaron sobre el arte de la ficción. Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares introdujeron la literatura fantástica. También estimularon al policial como género privilegiado de literatura no referencial.

 

Al finalizar la guerra civil española, muchos exiliados llegaron a Buenos Aires y fundaron empresas vinculadas a la industria editorial. Esto amplió el mercado lector y las  posibilidades laborales de los escritores, que ocuparon distintos roles dentro del mundo literario.

En los 50, el lanzamiento de la revista cultural Contorno puso nuevamente en tensión la relación entre literatura y sociedad. Integrada por jóvenes universitarios, la publicación osciló entre temas literarios y de discusión política. 

Se retomó el realismo que proponía el grupo de Boedo, preocupado por visibilizar las problemáticas sociales. Y comenzó la producción de Rodolfo Walsh, escritor, periodista y militante secuestrado y desaparecido en 1977. Él fue el creador de la novela de no ficción en Argentina. 

Posteriormente, entre 1960 y 1970 surgió un movimiento literario de vanguardia conocido como boom latinoamericano. Se llamó así porque las obras de jóvenes escritores fueron distribuidas por todo el mundo. En Argentina, Julio Cortázar fue el mayor referente.  

Fue una década experimental, de modernización de las prácticas y las estéticas literarias. Esto permitió la adopción de nuevas técnicas narrativas y discursos provenientes del psicoanálisis, la sociología, la historieta y el periodismo.

En 1966 se creó el Centro Editor de América Latina. Esta editorial se convirtió en el centro intelectual de muchos de los críticos literarios y escritores argentinos más reconocidos. 

Con la dictadura militar de 1976, la literatura quedó atravesada por el dolor, la ausencia y el exilio. Durante estos años, las narraciones dejaron de reflejar la realidad para acudir a la producción de sentidos incompletos y fragmentados.

Desde la vuelta a la democracia y hasta nuestros días, surgieron nuevos escritores argentinos. Sus obras se caracterizan por la experimentación narrativa y el uso no convencional de los géneros. Aunque también por la apuesta a una literatura reflexiva y crítica.

En definitiva, la producción literaria argentina ha construido un camino vasto y de gran reconocimiento. Tal es su magnitud, que todos los años se realiza la Feria Internacional del Libro. Este es el acontecimiento cultural más importante de Latinoamérica.

Con sede en Buenos Aires, se celebra durante casi tres semanas y la visitan más de un millón de lectores. Los primeros días están dedicados a la industria editorial y a la capacitación de los profesionales. También se dedica a docentes y mediadores de lectura. 

Cuando abre al público, se convierte en una ciudad de libros con diversas propuestas culturales. Entre ellas, hay presentaciones, conferencias de invitados especiales, charlas con escritores argentinos reconocidos y firmas de ejemplares. 

Por último, antes de las recomendaciones, ¿sabías que existe un día del escritor? Se celebra cada 13 de junio en homenaje al nacimiento de Leopoldo Lugones (1874-1938), poeta, cuentista, ensayista y novelista argentino.

 

14 autores argentinos que debés conocer

Armamos esta lista de 14 autores que tenés que descubrir: escritores argentinos reconocidos que van a sorprenderte. ¿Cuál o cuáles elegís? 

 

Julio Cortázar (1914-1984)

Escritor e intelectual argentino, sin dudas Cortázar es uno de los grandes referentes de la literatura argentina. Es un autor celebrado tanto en nuestro país como en el exterior, gran innovador de la lengua y la narrativa. 

Sus relatos de carácter experimental ahondan en lo fantástico, aunque no abandonan la referencia a la realidad cotidiana. Entre sus creaciones encontramos  Las armas secretas, Bestiario, Historia de cronopios y de famas, Final del juego y Los premios.

Sin embargo, Rayuela es su obra más fascinante. No solo por su éxito en la crítica y entre el público, sino por ser disruptiva la construcción del relato. Estas técnicas serán el puntapié para textos posteriores que combinarán novela, cuento y ensayo. 

 

Roberto Arlt  (1900-1942)

Escritor, periodista e inventor argentino, uno de los pocos escritores destacados provenientes de una clase media de escasos recursos económicos. De formación autodidacta, Arlt vivió para escribir y escribió para vivir.  

La de inventor fue una actividad que realizó paralelamente a su trabajo periodístico y de escritor de relatos. Esa pasión por la invención técnica es un tema recurrente en sus cuentos y novelas. Así como relatar la situación social y política de la época. 

En sus columnas periodísticas, Arlt describió la vida cotidiana de la capital. Podés encontrar la selección de esos artículos en Aguafuertes porteñas. A su primera novela, El juguete rabioso, le siguieron Los siete locos, Los lanzallamas y El Brujo

 

Jorge Luis Borges (1899-1985)

Fue un escritor de cuentos, ensayista, poeta y traductor. Una figura clave tanto para la literatura de habla hispana como para la universal. Maestro de la ficción, los textos de Borges demuestran que toda escritura es la variación de otra escritura o lectura previa. 

En los 40 publicó sus relatos más importantes: El jardín de los senderos que se bifurcan, Ficciones y El Aleph. Estos últimos son cuentos que hablan de los sueños, los laberintos, la filosofía, las bibliotecas, autores ficticios y mitología europea. 

Ya en los 60, su trabajo fue traducido y publicado en Estados Unidos y en Europa. 

 

Macedonio Fernández (1874-1952)

Escritor, abogado y filósofo argentino, considerado un maestro de su generación.  Precursor y vanguardista, en la obra de Macedonio conviven la ficción con la reflexión crítica y teórica sobre la literatura. Además, el uso del humor, la ironía y el absurdo. 

¿Sus obras? No toda es vigilia la de los ojos abiertos, Papeles de Recienvenido, Una novela que comienza. Tras su muerte, aparecieron Museo de la novela de la Eterna (primera novela buena) y Adriana Buenos Aires (última novela mala).

 

 

Silvina Ocampo  (1903-1993)

Cuentista y poeta. Antes de consolidarse como escritora fue artista plástica y estudió pintura y dibujo en París. Considerada una autora fundamental de la literatura argentina del siglo XX con más de veinte obras publicadas. 

En 1937 publicó su primer libro de cuentos, Viaje olvidado al que le siguieron Autobiografía de Irene y La furia. También escribió cuentos infantiles y piezas teatrales. La reflexividad, la niñez y la metamorfosis son temas recurrentes en sus obras. 

Fue amiga de Borges y esposa de Adolfo Bioy Casares. Con ellos publicó Antología de la literatura fantástica.

 

Ricardo Piglia  (1941-2017)

Escritor, profesor, uno de los críticos y teóricos más importantes de la literatura nacional. Piglia escribió ensayos, relatos breves y novelas. Durante su carrera recibió numerosos premios y galardones.

Entre sus obras se destacan Jaulario, Blanco Nocturno, Antología personal, Respiración artificial y Plata quemada, que fue llevada al cine. 

 

Adolfo Bioy Casares (1914-1999)

Representante de la literatura fantástica argentina, el policial y la ciencia ficción. Bioy Casares es considerado uno de los escritores más importantes de la literatura en español. Junto a Borges escribió infinidad de cuentos bajo el seudónimo Isidoro Parodi.

En 1981 recibió la mención de Caballero de la Legión de Honor. En 1990, ganó el Premio Internacional Alfonso Reyes y el Premio Miguel de Cervantes. Entre sus escritos más brillantes se encuentran las novelas La invención de Morel, Plan de evasión, El sueño de los héroes

 

Ernesto Sabato (1911- 2011)

Escritor, ensayista, físico y pintor. Su obra narrativa está formada por tres novelas: El túnel, Sobre héroes y tumbas y Abaddón el exterminador. Como ensayista, las obras Uno y el Universo, Hombres y engranajes, El escritor y sus fantasmas y Apologías y rechazos.

Presidió en 1984 la CONADEP. Allí redactó el Informe Sabato, conocido en España como Nunca más, sobre los desaparecidos argentinos entre 1976 y 1982. En 1984 obtuvo el Premio Miguel de Cervantes, máximo galardón de las letras españolas.

 

Alejandra Pizarnik (1936-1972)

Si de poesía se trata, Pizarnik es una de las voces más representativas. De las propuestas más rupturistas y de mayor influencia en la poesía contemporánea, sobre todo en la escrita en español por mujeres. 

Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires y luego se trasladó a París. Allí trabajó para revistas y editoriales; publicó poemas y críticas y realizó traducciones. 

Entre su obra poética encontramos La tierra más ajena, Extracción de la piedra de la locura, Los trabajos y las noches y Árbol de Diana. Una imperdible es Diarios, que reúne todas sus anotaciones desde 1960 hasta 1968. 

 

 

Juan José Saer (1937- 2005)

Uno de los mejores narradores de la literatura argentina. Él trabajó al margen de las tendencias o modas de su época. Saer centró su escritura en la memoria, el lenguaje y la definición o búsqueda de la realidad. 

Su literatura se basa, ante todo, en prestar atención al detalle. Invita al lector a la reflexión y al cuestionamiento. Escribió doce novelas, cinco libros de cuentos, cuatro de ensayos y uno de poemas. Se destacan La pesquisa, El entenado, Nadie nada nunca, Glosa y La grande.

 

Oliverio Girondo (1891-1967)

Poeta argentino, referente de la vanguardia literaria porteña de los años 20. Su buena situación económica le permitió conocer y recorrer España, Francia, Italia, el norte de África y Brasil. 

El resultado de esos viajes se vio en Veinte poemas para ser leídos en el tranvía. Este fue su primer poemario, editado en 1922 con ilustraciones del propio Girondo. En la masmédula constituye su trabajo más audaz en el campo de la poesía, de tono introspectivo, desolado y existencial.

 

José Hernández (1834-1886)

Militar, periodista, poeta y político, José Hernández no fue un hombre convencional. En 1872 comenzó a publicar, por entregas, El gaucho Martín Fierro en el diario La República.

En el gaucho descubrió al verdadero representante del carácter argentino. Martín Fierro se convirtió en el libro fundacional de la literatura gauchesca. Es, sin duda, una de las obras maestras de la literatura argentina.

 

Manuel Puig (1932-1990)

Uno de los escritores argentinos más notables de su generación. Con un lenguaje coloquial y cotidiano, logró tomar distintos elementos de la cultura popular para realizar algo único y personal. 

En su literatura hay cuestiones repetidas, como la complejidad de los lazos y las relaciones en determinados sectores de toda sociedad. También, el uso de la primera persona y algunos tonos dramáticos.

Defensor de la libertad sexual y política, tuvo que exiliarse en México durante la última dictadura militar argentina. ¿Qué libros tenés que leer? La traición de Rita Hayworth, Boquitas pintadas, El beso de la mujer araña, Pubis angelical y Sangre de amor correspondido

Abelardo Castillo (1935-2017)

Destacado novelista, cuentista, dramaturgo y ensayista, también fue director de tres revistas. Sus principales influencias fueron Edgar Allan Poe y Jorge Luis Borges. Castillo escribió cuentos y novelas que incluyen tanto la vida cotidiana como lo fantástico. 

Sus libros fueron traducidos a catorce idiomas. Su novela de mayor importancia fue El que tiene sed. Cuentos crueles es su libro de relatos cortos más importante. Allí fue publicado La madre de Ernesto, una obra maestra del cuento argentino. 

 

Conclusión

Como vimos, la literatura argentina fue cambiando de acuerdo a los procesos históricos de cada época. En algunos momentos, sirvió como herramienta en la construcción de la identidad nacional. En otros, buscó formas propias, disruptivas e innovadoras.

Los escritores argentinos nos han dejado una herencia cultural diversa en géneros, estilos y formas de contar. Desde los fundacionales, como José Hernández y Macedonio Fernández, hasta los más transgresores como Manuel Puig y Roberto Arlt. ¿Por qué autor vas a empezar? 

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