El último día de julio estará caracterizado por condiciones meteorológicas adversas en gran parte del territorio argentino. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió que el avance de un sistema de inestabilidad y el desarrollo de una ciclogénesis, generarán tormentas fuertes y vientos intensos. Las alertas en este sentido rigen en más de diez provincias.
Las condiciones más complejas se esperan en el centro y en el este del país, donde las alertas son amarillas y naranjas por tormentas. En algunos sectores incluso podrían presentar características severas. La provincia de Buenos Aires y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) concentrarán el período de mayor intensidad entre la tarde y la noche.
Alerta por tormentas: actividad eléctrica, granizo y abundante caída de agua
Según la entidad, las tormentas en las mencionadas regiones del país estarán acompañadas por abundante caída de agua en cortos períodos, intensa actividad eléctrica, ráfagas que podrían superar de manera puntual los 90 kilómetros por hora y ocasional caída de granizo de distintos tamaños.
Además, se prevén acumulados de precipitación de entre 40 y 80 milímetros, aunque no se descarta que esos valores sean superados en forma localizada, especialmente en las zonas alcanzadas por la alerta naranja.
El resto de las provincias de la región central también registrará tormentas de variada intensidad durante la jornada, con fenómenos similares que podrían generar complicaciones en la circulación y provocar anegamientos temporarios en sectores urbanos.
Cada una de las provincias afectadas por el alerta por vientos fuertes
El SMN emitió una alerta amarilla por vientos para amplias regiones del centro y norte del país. Entre las provincias alcanzadas se encuentran San Luis, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, sectores del Noroeste Argentino y áreas de la cordillera.
En esas zonas se esperan vientos del norte y del oeste con velocidades sostenidas de entre 30 y 50 kilómetros por hora, acompañados por ráfagas que podrían alcanzar o incluso superar los 70 kilómetros por hora. En sectores cordilleranos, la intensidad del viento podría exceder los 100 km/h.
Frente a ello, el Servicio Meteorológico Nacional recomendó evitar desplazamientos innecesarios durante las tormentas, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento, no sacar residuos para evitar obstrucciones en los desagües y mantenerse alejado de árboles, postes y carteles.
También aconsejó conducir con extrema precaución y seguir la evolución del fenómeno únicamente a través de los canales oficiales del SMN y de los organismos de Protección Civil.
