Hallazgo en los Andes argentinos: encontraron evidencia del uso de piscodélicos hace más de 4000 años

Recientemente, se viralizó un hallazgo científico que establece a la Argentina como uno de los primeros lugares en los que se fumó sustancias psicodélicas.

26 de febrero, 2026 | 18.40

Arqueólogos argentinos descubrieron en 1972 una pipa tallada en hueso de puma en Jujuy. El hallazgo confirmó que en 2130 a.C, es decir, hace más de 4000 años, una persona fumó sustancias psicodélicas en una cueva en el noroeste argentinos. 

El descubrimiento se viralizó recientemente en redes sociales donde la cuenta estadounidense @PadreMcKennaa compartió: "Alguien fumó DMT con una pipa hecha de hueso de puma en una cueva a 12.600 pies de altura en los Andes argentinos, en el año 2.130 a.C."

¿El primer viaje psicodélico de la historia ocurrió en Argentina?

La pipa fue encontrada en Inca Cueva a 3900 metros de altura en la puna jujeña. De acuerdo al estudio, los investigadores detectaron semillas del árbol Cebil, típico en el norte, que tiene efectos alucinógenos. 

En la pipa se encontró también DMT, pero mayoritariamente había bufotenina, otro alucinógeno con efectos similares al LSD.

La pipa de hueso de puma fue encontrada en Inca Cueva a 3900 metros de altura (Crédito: X @PadreMcKennaa)

La importancia del descubrimiento en la puna

En concreto, el hallazgo muestra que el territorio argentino es el sitio más antiguo, por ahora,  en el que se fumó sustancias psicodélicas de América. El récord se establece en la práctica de fumarlas y no de su consumo.

En realidad, el lugar más antiguo del mundo donde se utilizaron drogas alucinógenas es en Perú y datan del 8600 antes de Cristo, donde se comprobó su consumo, pero no se encontraron señales de su uso ritual, de acuerdo a un estudio compartido por la Librería Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Además de posicionar a Argentina como uno de los países en los que primero se fumaron plantas psicodélicas, este hallazgo también establece que las prácticas chamánicas en los Andes son mucho más antiguas de lo que se pensaba. Es decir que el uso ritual de plantas psicoactivas no empezó en culturas estatales como Chavín o Tiwanaku, sino miles de años antes.