En Bahía Blanca, una innovadora prueba piloto cambió la forma en que se regula el tránsito. Las autoridades locales instalaron un semáforo que utiliza inteligencia artificial (IA) para adaptar sus luces en tiempo real según la cantidad de vehículos que circulan por la intersección de Corrientes y Lavalle.
A diferencia de los sistemas tradicionales que funcionan con tiempos preestablecidos, este semáforo con IA cuenta con una cámara integrada que monitorea el flujo vehicular al instante. Gracias a algoritmos avanzados, puede detectar cuántos autos esperan en cada dirección y ajustar la luz verde para facilitar el paso cuando se acumulan más de siete vehículos, evitando así que se formen filas interminables.
Este cambio implica abandonar la lógica fija basada en tiempos y pasar a un modelo dinámico que toma decisiones según la realidad concreta del tránsito. Desde la Municipalidad de Bahía Blanca resaltaron que el objetivo principal es evitar embotellamientos y desbordes, especialmente en horarios pico o momentos de alta circulación.
Un detalle que llama la atención es la incorporación de una luz azul que reemplaza a la tradicional amarilla en este semáforo. Aunque no tiene significado oficial en términos de tránsito, esta luz forma parte del sistema que integra la inteligencia artificial. De esta manera, el dispositivo puede procesar la información local y adaptar su funcionamiento en tiempo real.
Uno de los problemas más comunes en las redes semafóricas es la falta de sincronización, que suele provocar caos vehicular y largas demoras. Según explicaron desde la comuna bahiense, con este semáforo inteligente se busca terminar con esas fallas. "No tiene ninguna utilidad un semáforo con turnos fijos de luces en calles o esquinas donde el flujo vehicular es mínimo", detallaron.
Así, cuando se detecta que hay siete autos esperando para cruzar, el sistema inicia el cambio de luces ordenadamente, sin importar el tiempo que haya pasado desde la última señal. Esta flexibilidad promete hacer más eficiente la circulación y reducir la frustración de los conductores.
Por ahora, se trata de una experiencia piloto, pero si los resultados son positivos, Bahía Blanca planea extender este modelo a toda su red de semáforos. Además, no descartan que otras ciudades y provincias argentinas adopten esta tecnología para mejorar la movilidad urbana.
El otro color en los semáforos que revolucionará el tránsito
Un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, Estados Unidos, propuso sumar un nuevo color a los semáforos. La noticia revolucionó el mundo del transporte y esta señal generó intriga porque no estaría dirigida a los autos manejados por seres humanos.
Se trata del color blanco, que tiene la intención de que esté destinado a los vehículos autónomos, es decir, los autos "robóticos" capaces de imitar las capacidades humanas de manejo y control. Como vehículo autónomo, es capaz de percibir el medio que le rodea y navegar en consecuencia.
Estos coches estarían conectados a los semáforos de forma inalámbrica y la luz blanca les indicaría que sigan las instrucciones del vehículo que les precede, creando así un flujo de tráfico más fluido y coordinado. Esto fue celebrado por los científicos debido a que se reduciría el tiempo que los vehículos pasan detenidos en las intersecciones, disminuiría el consumo de combustible y también las emisiones contaminantes.
