En fin de una era: Mauro Sergio pidió el concurso preventivo por la crisis

Hace poco más de un mes, la empresa suspendió a 175 trabajadores durante 30 días y el año pasado despidió a 50. 

22 de abril, 2026 | 15.54

La industria textil es de los sectores más golpeados por la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei y una de las fábricas más icónicas pidió el concurso preventivo para ordenar las cuentas y evitar la quiebra.

Se trata de la firma Textiliana S.A. de Mar del Plata, dueña de la marca de indumentaria Mauro Sergio, que viene atravesando un duro momento por la caída de las ventas y la apertura de importaciones.

El concurso preventivo es un proceso judicial que posibilita a las empresas negociar nuevas condiciones de pago con sus acreedores y mantener sus actividades, bajo control de la justicia, para evitar la declaración de quiebra.

"En el marco de la transformación que atraviesa la economía argentina y ante la contracción generalizada del consumo, informa que ha solicitado la apertura de un proceso de reordenamiento", explicó la firma, marcando que inició un proceso de reordenamiento estratégico para fortalecer su producción nacional.

En esa línea, agregó: "Esta medida, tomada con la máxima responsabilidad institucional, busca garantizar la plena operatividad de nuestra estructura industrial y proteger el valor de nuestra marca. Con esta finalidad, se busca asegurar el pleno abastecimiento de mercadería a todos nuestros clientes".

“Reafirmamos nuestra confianza en el país y nuestra vocación desde hace más de 45 años produciendo calidad argentina, adaptando nuestros procesos a las nuevas exigencias de eficiencia que el mercado global y nacional demandan hoy”, añadió el comunicado de Textilana, remarcando que el contexto macroeconómico actual exige decisiones “firmes” para asegurar la sostenibilidad a largo plazo.

La crisis de Textiliana

Hace poco más de un mes, la empresa suspendió a 175 trabajadores durante 30 días, aunque desde el 2025 se convirtió en una práctica habitual. Además, durante esos lapsos, los empleados cobraron menos del 80 por ciento de los sueldos

La gente ya no está gastando absolutamente nada. Y a eso hay que sumarle las importaciones. Los gerentes no saben bien lo que va a suceder porque se están cerrando las ventanas de crédito. Esto no solo afecta a las cerca de 300 personas que trabajan ahí, sino a 300 familias”, marcó Mauro Galván, miembro de la Comisión Interna de Textilana, al medio local 0223.

Además, la firma durante el último año despidió a 50 trabajadores luego de acumular un importante stock y sufrir una caída de las ventas del 20 por ciento, situación que no repuntó en todo este tiempo y que llevó al pedido de concurso preventivo.

Hace poco más de un mes, la empresa suspendió a 175 trabajadores durante 30 días y el año pasado despidió a 50.