Mauro Sergio frenó su producción y peligran 200 puestos de trabajo

Por la apertura de importaciones y la caída de las ventas, la empresa está sin producir y se suma a la larga lista de textiles en crisis.

05 de marzo, 2026 | 19.29

Una nueva empresa textil se suma a la larga lista del sector que sufre duramente las consecuencias de la crisis económica generada por el gobierno de Javier Milei al anunciar el freno de su producción y suspensión de trabajadores

Se trata de Textilana, histórica fábrica de Mar del Plata que produce la reconocida marca de ropa Mauro Sergio y que hace tiempo atraviesa una delicada situación por la caída de las ventas y la apertura de importaciones. Los empleados afirmaron que no hay novedades sobre su futuro.

Son 175 trabajadores afectados por esta medida que se extenderá hasta el 31 de marzo. Sin embargo, ya vienen sufriendo recortes de personal, suspensiones y bajos salarios. 

"Desde el año pasado que los trabajadores están suspendidos y nadie nos informa cómo sigue esto; lo único que sabemos es que esta medida se extenderá hasta fines de marzo", señaló Mauro Galván, miembro de la comisión interna de Textilana, a La Rosca (Extra 102.1).

En esa línea, cargó contra el gobierno de Javier Milei: "Teniendo en cuenta que Textilana está sin producir y que el Gobierno nacional de este muchacho que conduce lo único que hace es destruir la industria nacional, se ve un futuro muy complicado".

"La empresa dice bajaron las ventas y que no hay señales de reactivación económica en el mercado interno, por lo que esta decisión responde a la merma sostenida del consumo y a un contexto que no muestra indicios de recuperación en el corto plazo", sumó. 

El duro momento de los trabajadores de Mauro Sergio

Galván explicó que hay 60 trabajadores que siguen yendo a la fábrica de Textiliana, aunque sin producir nada, mientras el resto está suspendido. "Hay mucha angustia y preocupación porque no solo hablamos de 175 trabajadores, sino de 175 familias que están detrás, y cada mes que pasa sin actividad agrava la situación de las familias".

Además del futuro de la planta, marcó que la preocupación se acrecienta por la reforma laboral y la posibilidad de que, en caso del cierre de la planta y de despidos masivos, se pague menos de indemnización. Cabe recordar que a mitad del año pasado la firma redujo fuertemente su personal, pasando de 350 empleados a unos pocos más de 200. En aquel momento, los empleados reclamaron que la mayoría se dieron a través de despidos sin indemnización y renuncias por bajos sueldos y falta de pagos. 

La firma redujo su planta a casi la mitad el año pasado.