Cómo son las casas de containers que se construyen en 15 días como si fueran un tetris

Se trata de una estructura con capacidad para 24 personas. El tiempo de armado fue de dos semanas, ya que se contaba con las piezas listas para ensamblar.

30 de abril, 2026 | 18.47

A 70 kilómetros de la capital de Santa Fe se encuentra una estructura que rompe con el diseño de las viviendas tradicionales: una casa fabricada con containers en tiempo récord. Se encuentra ubicada en Cayastá, un pequeño pueblo que forma parte del departamento Garay y que está cerca de las ruinas de la primitiva ciudad capital.

En una zona que supo ser un campo destinado a la explotación hortícola, se ensamblaron 11 contenedores marítimos para darle forma a una casa que combina la robustez del hierro con la calidez del hogar. Esta instalación nació como una idea familiar de tres hermanos que buscaban realizar el sueño de una casa propia sobre el río que los albergara.

Darío y sus hermanos son oriundos de Rafaela, y afrontaron el desafío de construir a 160 kilómetros de distancia de su residencia habitual, pero en los containers encontraron una ventaja: poder fabricar las piezas cerca de sus domicilios y así controlar los avances y supervisar los detalles.

Además, uno de los puntos alrededor de esta construcción a distancia fue la seguridad, ya que en el campo "no hay nadie" y si se dejan materiales, aberturas o herramientas, estás muy expuesto a los robos”, señaló Darío. “En una obra tradicional, eso suele implicar contratar un casero o asumir riesgos constantes. En cambio, al trabajar con contenedores, el grueso de la construcción se hizo en un entorno controlado, sin esa preocupación”, puntualizó.

El armado en 15 días

Una de las curiosidades de la construcción fue que, al cortar el contenedor para las aberturas, se usó esa misma chapa para armar portaventanas. El traslado de las piezas tampoco les resultó complicado, una vez terminados, cada módulo viajó en camión.

“Al llegar al campo, lo único que hubo que hacer fue ensamblarlos y soldarlos. Pero la casa ya vino prácticamente lista”, explicó. El montaje se realizó en apenas 15 días, un proceso rápido y que fue completamente diferente a la construcción de una casa tradicional.  En apenas seis meses la casa estuvo lista para habitar.

La casa originalmente iba a ser de nueve contenedores, pero se adicionaron dos más. “Al principio la diseñamos con nueve contenedores y tiempo después decidimos agregar dos más. Fue increíble porque no hubo lío, no hubo roturas, no hubo nada. Llegaron, se encastraron y listo”, para estos hermanos “fue como un tetris”.

Como se encuentra en cercanías del río San Javier, la casa no fue apoyada directamente sobre la tierra, sino que se construyó una basa de hormigón elevada que cumple una doble función: protección hídrica (ante posibles crecidas del río) y zona de servicios (se dispuso un garaje abierto con capacidad para cuatro vehículos).

Una ventaja económica

Otro aspecto que llamó mucho la atención sobre este tipo de construcciones fueron los costos. En diálogo con Infobae, Darío señaló que el método le supuso a él y su familia "un ahorro del 20% respecto a la construcción tradicional, sin sacrificar diseño ni confort”.

La estructura fue inaugurada hace seis años y hasta el momento demandó un “mantenimiento nulo”, ya que la casa luce como si no le hubiera pasado el tiempo. “Utilizamos una pintura epóxica color gris oscura de alta resistencia. El color es el original y está perfecto”, precisó.

El diseño de la casa

En la planta alta colocaron cinco contenedores destinados al área privada y el descanso. En total, la casa tiene cinco dormitorios y cada habitación está diseñada para que las ventanas mires directamente al río. En cuanto a la aislación térmica, le colocaron una aislación de lana de vidrio (aislina).

La estética del interior combina lo industrial y lo rústico. En áreas comunes pulieron y dejaron la madera original de los contenedores, una material extremadamente duro y resistente que soportó años de carga marítima y ahora aporta una textura única al living-comedor.