A través de la empresa Autopistas Urbanas (AUSA), la Ciudad de Buenos Aires habilitó el puente llamado Río Negro en el barrio de Lugano. La infraestructura cuenta con acceso para vehículos y peatones, tiene doble sentido de circulación, permite el tránsito de vehículos pesados y mejora también la conexión de la zona, permitiendo la continuidad de las colectoras.
La nueva conexión reemplaza al antiguo puente, que interrumpía la circulación de las colectoras y obligaba a los conductores a desviarse por las calles internas de Lugano. El objetivo de la obra es que el espacio vial sea más seguro, fluido y sustentable. Además, su nueva altura evita el impacto de camiones sobre la estructura, uno de los problemas que presentaba el puente anterior.
Los trabajos se llevaron adelante en medio de la renovación integral de la autopista Dellepiane, un masterplan que transformará la manera de moverse de más de 200.000 personas que transitan a diario por esta arteria vial, además de los miles de vecino que viven en barrio aledaños.
¿Cómo es el nuevo puente Río Negro?
Para darle continuidad a las colectoras, que históricamente se interrumpen a 600 metros de la avenida General Paz, el diseño del puente Río Negro, junto con los dos nuevos puentes ferroviarios sobre las vías del Belgrano Sur y la nueva pasarela peatonal Piedra Buena, permitirá avanzar con nuevos tramos de colectoras en ambos laterales de la autopista, entre Piedra Buena y Rucci, mejorando la conexión entre Av. General Paz y Lacarra sin necesidad de desvíos por las calles internas de Lugano.
Uno de los beneficios que trajo el nuevo puente es el doble sentido de circulación que facilita el cruce entre ambos lados de la autopista Dellepiane, además de su adaptación al tránsito pesado. También la continuidad de colectoras -principalmente la conexión de la avenida General Paz con Lacarra, sin desvíos por calles internas-, la seguridad peatonal -con inclusión de veredas y pasarelas al costado- y la instalación de ocho vigas de 36 metros de largo, logrando así un ancho total de 14 metros que perfeccionan la fluidez vial.
El proyecto "Autopista Parque"
Las colectoras norte y sur sufrieron cambios en su estructura con la instalación de puentes ferroviarios que permiten intervenciones en el Ferrocarril Belgrano Sur. El cambio se debe a la excavación que se realiza por debajo de las vías para dar continuidad a las circulaciones entre las calles Piedra Buena y Rucci.
Por otro lado, desde la calle Piedra Buena hasta el empalme con el Metrobús de la Autopista 25 de mayo, se construirá un carril central de doble mano que será exclusivo para los colectivos que transiten por la zona. Esta construcción tendrá seis paradores centrales con accesibilidad total para los peatones.
MÁS INFO
Los paradores consisten en una separación física del tránsito con defensas de hormigón que otorgan seguridad y fluidez en el tránsito, lo que representa un ahorro de tiempo para 15.000 usuarios. Cuando finalicen todas las obras, la Ciudad determinó la creación de un pulmón verde de cuatros kilómetros, en el que se incluirán espacios recreativos como canchas deportivas, pista de atletismo, postas aeróbicas, juegos infantiles, bicisendas y senderos de caminata.
