El principal problema de salud en Palestina es la ocupación israelí

Mientras el genocidio en Gaza supera los 1.000 días y el cese al fuego continúa siendo quebrantado por Israel, el Dr. Javid reflexiona sobre la persistente complicidad de los líderes mundiales, que permiten que Israel continúe su campaña genocida, y hace un llamado a un cambio drástico en las políticas.

21 de julio, 2026 | 13.02

En toda Palestina, el efecto acumulado de las acciones de Israel sobre la población palestina desde el 7 de octubre de 2023 es evidente: han erosionado la capacidad de los palestinos para vivir una vida digna y saludable. Hay que decirlo con claridad. Las políticas aplicadas en Gaza y el rumbo observado en Cisjordania apuntan al proyecto más amplio de Israel de colonizar Palestina mediante la ocupación.

Han pasado más de 1.000 días desde que comenzó el genocidio de Israel en Gaza, y el castigo colectivo contra la población palestina continúa hasta el día de hoy. En medio de un supuesto cese al fuego, el mundo ha normalizado ver a palestinos mutilados y asesinados cada día en sus tiendas de campaña, en hospitales y en las calles.

La expresión “cese al fuego” ha perdido todo significado. Mientras escribo estas líneas, el número de víctimas sigue aumentando, al igual que el desinterés frente a la situación catastrófica en Gaza, el fracaso político más alarmante del mundo en las últimas décadas.

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Junio fue el mes más mortífero desde octubre de 2025. Al 14 de julio de este año, Israel ha matado a un total de 1.110 palestinos y herido a otros 3.599 desde el inicio del cese al fuego, al tiempo que amplía su control militar sobre la Franja de Gaza. La llamada “línea amarilla” de Israel es un límite móvil que divide la Franja entre zonas controladas por palestinos y por Israel. Sigue expandiéndose y pone a cualquiera que se acerque a ella (a menudo simplemente para intentar llegar a su refugio, recoger leña o buscar alimentos) en riesgo de recibir un disparo.

Pero no se trata solo de la violencia. A medida que esa línea se desplaza hacia el oeste, concentra a más de dos millones de personas en apenas un tercio de la Franja. Esto no es un efecto colateral. Genera condiciones de hacinamiento extremo, donde las enfermedades se propagan con facilidad y las necesidades básicas quedan sin respuesta. Vemos las consecuencias en nuestras clínicas: infecciones respiratorias, enfermedades de la piel y enfermedades diarreicas, impulsadas por la falta de agua potable, de saneamiento y por unas condiciones de vida inhumanas.

Cisjordania también ha sufrido una transformación violenta y profunda desde el 7 de octubre de 2023. El gobierno israelí, las fuerzas armadas y los colonos respaldados por el Estado han acelerado la limpieza étnica, el despojo de tierras, la fragmentación territorial y el estrangulamiento económico, erosionando aún más la presencia y la continuidad del pueblo palestino.

Se persigue a palestinos en sus hogares, en sus escuelas y en sus tierras, mientras los responsables de esos ataques gozan de una impunidad absoluta. En Nablus y Hebrón atendemos a pacientes que presentan cuadros de trauma y depresión vinculados al aumento de la violencia y a las restricciones de movimiento, que afectan todos los aspectos de sus vidas, incluido el acceso a los hospitales.

Israel ha seguido obstaculizando sistemáticamente el acceso a la atención médica en Cisjordania y ha desmantelado deliberadamente el sistema de salud en Gaza.

El personal sanitario, los pacientes, las ambulancias y los hospitales han sido blanco de ataques.

El 26 de octubre de 2024, durante una incursión en el Hospital Kamal Adwan, en Gaza, el cirujano de MSF Dr. Mohammed Obeid fue detenido junto con otras 57 personas. Es uno de los más de 95 trabajadores sanitarios palestinos que continúan detenidos por las fuerzas israelíes. Hasta el día de hoy, el Dr. Obeid permanece en una prisión israelí sin cargos en su contra. Seguimos exigiendo su liberación inmediata e incondicional.

El genocidio ha diezmado al personal del sistema de salud en Gaza, y llevará años recuperar esa capacidad. Desde octubre de 2023, al menos 1.700 trabajadores sanitarios han muerto, al igual que 15 integrantes de nuestros propios equipos de MSF, muchos de los cuales trabajaron incansablemente durante décadas. En Gaza, nadie está a salvo.

El acceso de la población a la atención médica se ha visto aún más restringido desde que las autoridades israelíes retiraron el registro de 37 organizaciones humanitarias en enero. Israel nos impide llevar personal internacional y suministros esenciales a Gaza y Cisjordania. Aunque algunos insumos humanitarios han logrado ingresar a Gaza, siguen siendo insuficientes. Estas restricciones arbitrarias forman parte de una política punitiva impuesta por Israel desde hace años.

Ya sea mediante la violencia directa, el desmantelamiento del sistema de salud, la obstrucción de la asistencia humanitaria, la provocación de la hambruna, el uso del agua como arma, el aumento de los nacimientos prematuros y de la mortalidad infantil, los elevados índices de abortos espontáneos o la negación de atención médica, desde mi lugar la conclusión es clara: el principal problema de salud en Palestina es la ocupación israelí.

Los métodos de Israel han pasado a ser aceptados; los líderes mundiales han normalizado su conducta. Ya sea mediante el apoyo político, la ayuda militar o el silencio, han permitido que estas políticas continúen.

La situación no solo es intolerable; también se ha consolidado. En Gaza, el genocidio continúa, y en Cisjordania, la limpieza étnica se acelera.

Se necesita con urgencia un cambio drástico en las políticas, uno que priorice la dignidad del pueblo palestino, la protección de la población civil, que garantice un acceso humanitario sin restricciones y exija responsabilidades a todos los gobiernos.

Sin ese cambio, los próximos 1.000 días no marcarán un punto de inflexión, sino la continuación de esta misma realidad devastadora.

MÁS INFO
Dr. Javid Abdelmoneim

Presidente internacional de Médicos Sin Fronteras (MSF). Trabajó como médico de emergencias en Gaza en 2024, principalmente en el Hospital Nasser.