Italia es uno de los primeros países que otorga una licencia especial para un integrante de la familia: las mascotas. Se trata de una medida que permite tomarse hasta tres días por año a quienes necesiten cuidar a sus animales domésticos, siempre y cuando cuenten con certificado médico.
El nuevo beneficio establece requisitos claros: presentar documentos que avalen el estado de salud del animal y el grado de necesidad de la presencia del dueño, al que la ley se refiere como "tutor". De todas maneras, algunas empresas italianas ya implementaban este permiso en sus convenios, con componentes legales que surgieron a partir de un caso judicial de 2017.
Hasta diciembre de 2024, en Italia había más perros y gatos que niños: las mascotas ascendían a 14,5 millones y los chicos menores de 15 años apenas eran 9 millones. Estas cifras se desprenden de una población que se estima en 60 millones de habitantes.
Los antecedentes y el origen de la licencia en Italia
En ese entonces, un empleado de la Universidad Sapienza de Roma había pedido ausentarse para cuidar a su perro que debía ser operado de urgencia, pero su empleador le negó la licencia inicialmente. Pero tras recibir apoyo técnico y legal del departamento jurídico de la Liga Antivivisección (LAV) y un certificado veterinario, a la trabajadora se le concedieron dos días de permiso remunerado.
La clave del asunto residió en el reconocimiento por parte del empleador de una importante interrelación personal entre humanos y animales: estos últimos son considerados miembros de la familia en todos los aspectos, otorgando así plena legitimidad y cumplimiento a la solicitud del empleado de licencia remunerada.
Entonces, la justicia italiana había dictaminado que negarle este derecho podía considerarse como "maltrato animal", validando así la licencia.
Cómo pedir la licencia para cuidar animales en Italia
La Justicia italiana definió algunos requisitos esenciales para el reconocimiento del permiso:
- Urgencia e imposibilidad de aplazamiento: la intervención debe ser una emergencia médica certificada;
- Estado de necesidad: el animal debe estar en una condición que requiera asistencia inmediata;
- Imposibilidad de delegación: debe demostrarse la imposibilidad de confiar el animal a terceros;
- Documentación veterinaria: la situación debe estar certificada por un veterinario con licencia.
Cómo se logró la licencia
En Italia, el interés por el tema se materializó en una petición parlamentaria promovida en junio del 2025. Se reunieron más de 50.000 firmas para modificar la Ley nº 53 del 8 de marzo de 2000, en la que se establece la baja remunerada en casos de enfermedad o fallecimiento de una mascota.
La propuesta se dividió en:
- Permisos para atención de urgencia: extensión del artículo 4 de la Ley 53/2000, introducción de 8 horas de vacaciones anuales;
- Permiso por duelo: Introducción de 1 a 3 días de permiso remunerado por duelo.
