Llamar a adultos mayores que no conocemos "abuelo" o "abuela" es muy común en Argentina, a pesar de no conocer exactamente cómo se compone la familia de esa persona y si realmente tiene nietos. Los especialistas descartan que este sea un apodo amoroso, a pesar de las intenciones positivas, y recomiendan evitar usarlo.
Por qué no deberías llamar a un adulto mayor abuelo o abuela
Utilizar el apodo de "abuelo" o "abuela" puede parecer amable, respetuoso y hasta cariñoso, pero los especialistas señalan que es un hábito que debería revisarse porque "convierte un rol en un rótulo" que muchas veces puede ser equivocado porque no todas las personas mayores son abuelas, y si lo son, no es el único —ni necesariamente el principal— rol que tienen en su vida.
La Licenciada Graciela Spinelli, gerontóloga del Centro Los Pinos, recordó que la abuelidad es uno de los tantos roles que se pueden ejercer en la vida, no una condición automática ligada a la edad. “Ser padre se decide; ser abuelo no. Es un rol que llega -si llega- como consecuencia de la vida de los hijos”, señaló.
Por eso, explicó que desterrar el uso indiscriminado de "abuelo” para referirse a una persona mayor es un pequeño gesto con gran impacto. La identidad no se agota en la edad ni en un rol familiar. Alguien puede ser profesional, estudiante, deportista, amigo, artista y además abuelo.
“Llamemos a cada persona por su nombre: María, Carlos o Tomás. Y si no se sabe, señor o señora. El nombre da identidad. Por eso es importante preguntar '¿cómo le gusta que lo llamen?'", recomendó la especialista y remarcó: "Siempre se está a tiempo de nombrar al otro como desea ser llamado”.
Además, como la edad para ser padres se ha postergado y la expectativa de vida se ha extendido, las personas que son abuelos también son mayores y necesitan espacios pensados por y para ellos. En ese sentido, es clave saber que cada vez hay una población de personas mayores y que esto no necesariamente implica que al llegar a cierta edad su vida termina o queda reducida a ser abuelos. La especialista, incluso, señaló que muchas veces cuando llegan a la jubilación las personas aprovechan a concretar proyectos postergados: estudiar una carrera, viajar, emprender, participar en actividades comunitarias, construir nuevas redes sociales.
“Cuando alguien deja de trabajar, pierde parte de su red cotidiana. Es clave entonces construir nuevas redes, especialmente con pares, espacios de intercambio, conversación y aprendizaje”, consideró sobre esa etapa Spinelli.
¿Cómo deberían vivir la abuelidad las personas mayores?
Respecto a las personas que son abuelos, desde el centro Los Pinos, señalaron que si bien el ser abuelos llega por parte de los hijos, el rol debe ser elegido. Muchas veces se habla de "abuelos esclavos", es decir, personas mayores que asumen el cuidado diario y permanente de sus nieto sin haber podido decidirlo o de manera completa sin quedarse con tiempo para ellos mismos.
El problema es que muchas personas descuidan su propia salud, reducen su vida social o postergan proyectos personales por no saber cómo poner límites a sus hijos, respecto al cuidado de sus nietos. Lo que puede afectar su bienestar emocional y físico. Esta presión percibida puede traducirse en síntomas corporales. Por eso, siempre es clave saber establecer límites antes de que el cuerpo diga basta.
