A solo metros de la Basílica María Auxiliadora y Parroquia de San Carlos, se encuentra un rincón tranquilo que parece sacado de Europa: el pasaje San Carlos. Se trata de un corredor angosto y muy pequeño ubicado en Almagro que llama la atención por su estética y tranquilidad en plena ciudad de Buenos Aires.
El sitio sorprende al salir de la imponente basílica, perteneciente a los salesianos de Don Bosco, específicamente sobre Quintino Bocayuva hacia Rivadavia. Su nombre proviene del templo María Auxiliadora y San Carlos, que fue dedicado al cardenal Carlo Borromeo. Específicamente, su frente da al lateral de la iglesia.
El origen del pasaje se remonta al 1865, cuando Juan Francisco Tarragona adquirió una porción de una enorme quinta que llegaba desde Hipólito Yrigoyen hasta Rivadavia, según describe el investigador Jorge di Fiori en el sitio Historia de los Pasajes Porteños. Desde esa subdivisión surgió el pasaje.
Los detalles arquitectónicos del pasaje San Carlos
Si bien es muy pequeño, mide solo 50 metros, el pasaje es muy pintoresco: tiene forma de cul-de-sac y las viviendas cuentan con puertas de madera, balcones antiguos y algunos detalles de ornamentación con estilo art nouveau. Si bien algunos de sus rasgos se conservan, las pequeñas ochavas originales fueron cambiadas por una vivienda de ladrillos que rompe la armonía inicial.
El corredor conserva su encanto y tiene un aire más nostálgico gracias al desgaste de los edificios. Al final del pasaje, hay un paredón que cuenta con una especie de jardín improvisado. Actualmente, el sitio cuenta con farolitos, llamadores y algunas imágenes religiosas.
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Por qué la Basílica María Auxiliadora es un sitio imperdible de CABA
Solo a pasos del pasaje San Carlos se encuentra una de las iglesias más imponentes de la ciudad porteña: la Basílica María Auxiliadora, un templo creado entre 1900 y 1910 por los monjes salesianos de Don Bosco. Ubicada en Almagro, la increíble iglesia cuenta con una cripta, un templo con dos naves laterales y otro templo superior.
Sin embargo, entre sus características más espectaculares se encuentran la cúpula —coronada por una linterna que sostiene una imagen de María Auxiliadora de cinco metros de altura— y la torre del campanario con un chapitel a 64 metros de altura, que termina en una cruz.
La imponente iglesia fue inaugurada el 24 de mayo de 1910, fiesta de María Auxiliadora, y para homenajear el centenario de la Revolución de Mayo. En 2026, fue nombrada sitio de interés histórico.
