Llegó el otoño a la ciudad de Buenos Aires y comienzan las temporadas de lluvias, pero no quiere decir que tengas que quedarte en casa. La capital porteña ofrece refugios espectaculares donde el plan no es solo "pasar el rato", sino vivir una experiencia auténtica que te haga olvidar por un momento la humedad y las tormentas de afuera.
Estos son los mejores planes para hacer en Buenos Aires cuando llueve
Ya sea que estés buscando una salida romántica para cortar la semana, un programa movido para cansar a los chicos o simplemente un punto de encuentro con amigos donde la comida y el buen ambiente sean protagonistas, existen muchísimas opciones para divertirse durante los días de lluvia en la ciudad. Entre las más destacadas se encuentran:
1. Un viaje en el tiempo en el Palacio Libertad (ex CCK)
Si buscás un lugar imponente que combine arquitectura, historia y arte sin gastar una fortuna (ya que muchas de sus actividades son gratuitas o muy accesibles), el Palacio Libertad es la opción definitiva. Ubicado en el antiguo Palacio de Correos y Telecomunicaciones, este edificio es una joya en sí misma.
Podés perderte durante horas recorriendo sus salas de exposiciones, maravillarte con la estructura de la "Ballena Azul" o subir a los pisos superiores para ver cómo la lluvia golpea los ventanales con una vista privilegiada del Bajo porteño. Siempre conviene revisar la agenda antes de ir. Sin embargo, lo más probable es que ofrezca opciones perfectas para ir en familia porque siempre hay talleres para chicos, o en pareja para disfrutar de algún concierto de cámara o una muestra de arte contemporáneo.
2. Gastronomía y vanguardia en el Mercado de los Carruajes
Para los amantes del buen comer que no quieren mojarse ni un poquito, el Mercado de los Carruajes en Retiro es el refugio gastronómico por excelencia. Este mercado gourmet funciona en un edificio histórico totalmente reciclado donde antes se guardaban los carruajes presidenciales. Bajo sus techos altos y ladrillos a la vista, vas a encontrar una oferta que va desde tapeo español y sushi hasta las mejores cafeterías de especialidad y pastelería francesa.
Es el lugar perfecto para un "after office" con amigos o una cita relajada. Podés ir picando diferentes cosas de distintos puestos y sentarte en las mesas comunes a charlar mientras afuera diluvia. El ambiente es sofisticado pero acogedor, y te permite hacer un tour culinario sin dar un solo paso bajo el agua.
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3. Diversión estratégica en los cafés de juegos de mesa
Si lo que buscás es interacción y risas aseguradas, la movida de los cafés de juegos de mesa (como "La Board" o "Conexión Berlín") está creciendo muchísimo en barrios como Palermo o Villa Crespo. Es un planazo para ir con amigos o familia: pagás una entrada (o "derecho a mesa") y tenés acceso a cientos de juegos, desde los clásicos de siempre hasta los más modernos de estrategia europea.
Lo bueno es que estos lugares suelen tener "gurús" de juegos que te explican las reglas, así que no perdés tiempo leyendo manuales aburridos. Acompañado de una buena merienda o una cerveza artesanal, es la forma ideal de transformar un día gris en una tarde de competencia sana y desconexión total de las pantallas.
