Envolver el pasaporte en papel alumnio: las razones detrás de la técnica viral

La preocupación gira en torno al denominado “skimming”, una técnica mediante la cual ciertos dispositivos electrónicos pueden intentar captar información a distancia.

14 de mayo, 2026 | 19.28

Cada vez más viajeros incorporan una práctica llamativa antes de subir a un avión: envolver el pasaporte en papel aluminio. Aunque para muchos parece un truco improvisado o una exageración viral de redes sociales, la recomendación tiene relación con la seguridad digital y la protección de datos personales almacenados en los documentos biométricos.

Los formatos modernos incluyen un chip RFID, una tecnología de identificación por radiofrecuencia que permite agilizar controles migratorios y almacenar información sensible del titular, como nombre, fecha de nacimiento y fotografía. Este sistema facilita el ingreso en aeropuertos y puestos fronterizos, pero también abrió el debate sobre posibles vulnerabilidades frente a intentos de lectura no autorizada.

¿Por qué recomiendan envolver el pasaporte en papel aluminio?

La preocupación gira en torno al denominado “skimming”, una técnica mediante la cual ciertos dispositivos electrónicos pueden intentar captar información a distancia. Si bien expertos remarcan que no es un delito frecuente ni sencillo de ejecutar, los riesgos aumentan en espacios con mucha circulación de personas, como aeropuertos internacionales, estaciones o terminales.

En ese contexto, el papel aluminio aparece como una barrera física capaz de bloquear señales electromagnéticas. El mecanismo se basa en el principio de la “jaula de Faraday”, utilizado también en fundas de seguridad y billeteras con bloqueo RFID. Al cubrir el pasaporte con un material conductor, el chip queda aislado y resulta más difícil que un lector externo pueda acceder a los datos almacenados.

La viralización del consejo creció especialmente en TikTok, donde usuarios comenzaron a compartir métodos caseros para proteger tarjetas bancarias, llaves inteligentes y documentos electrónicos. La expansión de los sistemas contactless y de las tecnologías inalámbricas hizo que muchas personas empezaran a prestar mayor atención a la privacidad digital durante los viajes.

Sin embargo, especialistas en seguridad aclaran que el aluminio no representa una solución perfecta. El material puede romperse fácilmente o quedar mal colocado, permitiendo filtraciones de señal. Además, envolver y desenvolver constantemente el documento puede resultar incómodo durante controles migratorios y revisiones de equipaje.

Por eso, algunos viajeros frecuentes optan por fundas específicas con bloqueo RFID, diseñadas para ofrecer una protección más durable y práctica. Estos accesorios funcionan con el mismo principio físico, aunque utilizan materiales preparados para resistir el uso cotidiano.

Más allá de la efectividad exacta del método, el fenómeno refleja un cambio en los hábitos de viaje. Hoy la preocupación no pasa solamente por cuidar el equipaje o evitar pérdidas, sino también por proteger la información digital vinculada a documentos personales. Así, un elemento tan común como el papel aluminio terminó convertido en uno de los trucos de seguridad más comentados entre turistas y viajeros frecuentes.