Una delegación diplomática del Ministerio del Interior de Cuba se reunió este jueves con John Ratcliffe, titular de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA, por su sigla en inglés), según informó el oficliasta diario Granma. No trascendió quiénes acompañaron al jefe de la delegación estadounidense y, de acuerdo al texto, se trataron temas de agenda para "garantizar la seguridad de ambos países".
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El encuentro se da en un clima de crecientes tensiones entre Washington y La Habana, tras las reiteradas amenazas del presidente Donald Trump para intervenir en la política interna de la isla tras el estallido de la guerra en Irán. Llegó a decir que Cuba "es su próximo objetivo" después de la República Islámica, e insiste en la "necesidad" que los cubanos "sean salvados".
"El encuentro tuvo lugar este jueves 14 de mayo, en un contexto caracterizado por la complejidad de las relaciones bilaterales, en aras de contribuir al diálogo político entre ambas naciones, como parte de los esfuerzos por afrontar el escenario actual", comenzaron el comunicado difundido en las últimas horas en la página oficial del Granma.
De acuerdo al documento, los diplomáticos de Cuba aportaron elementos que "permitieron demostrar categóricamente que Cuba no constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos", ni que tampoco "existen razones legítimas para incluirla en la lista de países que, supuestamente, patrocinan el terrorismo".
"En la reunión se evidenció que la isla no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas, como ha denunciado la Administración estadounidense de Donald Trump en algunas ocasiones", advirtieron en el texto, difundido en la edición digital del periódico oficial del PCC.
La reacción del gobierno cubano tras la reunión con Ratcliffe
Según informaron diplomáticos cubanos, el encuentro permitió constatar "la disposición de ambos gobiernos" para trabajar de manera conjunta con el objetivo de "garantizar la seguridad de las dos naciones, tanto en el plano regional como en el internacional". En ese plano, según indicaron, ambas delegaciones coincidieron en "la necesidad de profundizar la cooperación en materia de seguridad".
Al cierre del comunicado oficial, el gobierno de Cuba reiteró su condena "inequívoca al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones". Además, subrayaron que el Partido Comunista cubano "nunca respaldó actividades hostiles contra Estados Unidos" y aseguraron que no permitirán que desde la isla se desarrollen acciones dirigidas contra ninguna otra nación.
