Javier Milei usó la cadena nacional para considerar un triunfo de su gestión la anulación de la justicia de Nueva York de la condena contra Argentina por la expropiación de YPF. Con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni a su lado, el Presidente optó por atacar a quienes impulsaron la estatización de la petrolera de bandera, la ex presidenta Cristina Kirchner y el por entonces ministro de Economía Axel Kicillof.
"Hoy nos sacamos de encima la espada de Damocles que colgaba sobre nuestras cabezas por culpa de la arrogancia populista", afirmó Milei, quien sostuvo que un fallo desfavorable iba a costar "la suma de 18 mil millones de dólares".
El Presidente consideró "una afrenta a los argentinos que quieran apropiarse de este resultado", en alusión a Cristina Kirchner y "el inefable (Sic.) Axel Kicillof", quienes celebraron el fallo sobre la expropiación que impulsaron durante el gobierno del Frente para la Victoria.
"Estos personajes de nuestro pasado nos unieron en una aventura suicida que nos podría haber costado, todo mucho más de lo que está el país en condiciones de pagar y nos podría haber dejado sin YPF y con un Estado fundido", opinó, para señalar que "ellos apostaron con nuestro futuro".
"Nosotros no apostamos, nosotros simplemente ganamos", se jactó, para luego agregar: "Esta administración una vez más levantó los platos rotos, porque el liberalismo es hacernos cargo de los errores del pasado y hacernos cargo también de las necesidades del futuro".
Para Milei "es importante considerar el precio inconmensurable que la Argentina pagó por esta irresponsabilidad, en términos de riesgo país, tasa de interés y menor crecimiento económico". En ese marco, sentenció: "Expropiar está mal, porque robar esta mal".
Milei se encargó afirmar que el fallo favorable fue "consecuencia del trabajo riguroso profesional y compartido del equipo jurídico del Estado", conducido por la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy; el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio; los subprocuradores Santiago Castro Videla, Julio Pablo Comadira y Juan Ignacio Stampalija; el canciller Pablo Quirno; el ministro de Economía, Luis Caputo, y el embajador argentino en Estados Unidos, Alex Oxenford.
Finalmente, anunció que envió al Congreso "un proyecto para modificar la Ley de Expropiaciones, para que la arrogancia y la política no nos vuelva a costar otra década perdida y para que nunca más la propiedad privada pueda ser puesta en tela de juicio en nuestro país".
