El oficialismo y aliados acordaron avanzar definitivamente con el proyecto de Falsas Denuncias y será tratado en la primera sesión del mes de agosto en el Senado. El proyecto genera fuerte polémica, el rechazo de las organizaciones feministas y de las organizaciones que contienen a las mujeres víctima de violencia de género. Patricia Bullrich y los jefes de bloque de las distintas bancadas acordaron que el texto verá la luz del debate en el recinto el 6 de agosto.
Bajo la autoría de la radical Carolina Losada, el articulado plantea una modificación del Código Penal para aumentar las penas cotra quienes denuncien un delito y luego el mismo sea comprobado falso. Para los casos de crímenes sexuales hay agravamientos especiales. Los promotores de la iniciativa consideran que tiene respaldo transversal legislativo y en la sociedad. Además aparece como una buena oportunidad para confrontar con el movimiento feminista en el marco de la batalla cultural con la que el gobierno busca relanzar la administración. En ese paquete entran otro tipo de reformas como la educativa y la modificación de la carta orgánica del Banco Central.
“La frase ‘yo te creo hermana’ fue buena en un principio por el lugar desde el que veníamos. Ahora generó un debate sobre la presunción de inocencia”, aclaró la autora del proyecto. “El movimiento feminista tiene que estar de nuestro lado porque no hay nadie que le haga mayor daño a los derechos de las mujeres que quienes usan lo conquistado para dañar a una persona. La mayoría de los casos son verdaderos. El tema es que la persona que denuncia falsamente está bastardeando la verdadera causa de la mujer golpeada, de los chicos abusados y está usando a su favor la nobleza de la ayuda a la víctima. Está transformándose en victimaria de otra persona. Son personas de cualquier ámbito; niños que son alejados de sus papás, mamás, abuelos, tíos o hermanos. No merece discusión que las mentiras existen y no responde a un solo género,” resume Losada.
En concreto propone la pena de prisión de uno a tres años al que denunciare falsamente a una persona en cualquier delito penal pero si se trata de una falsa denuncia por violencia de género o contra menores de edad o contra la integridad sexual, la condena aumenta de tres a seis años de cárcel. Los cuestionamientos surgen por el efecto intimidatorio que puede provocar en las mujeres víctimas de agresiones sexuales o machistas en un contexto que ya es desfavorable para animarse a denunciar.
“El proyecto no busca proteger a las infancias de las “malas” madres. Al contrario, impulsa la impunidad de la violencia de género y el abuso sexual y forma parte de una campaña contra los derechos de las mujeres y las infancias”, sentenció en El Destape la ministra de Género bonaerense Estela Díaz. Desde que el texto obtuvo dictamen en abril de este año, el debate encontró eco en la sociedad y en el movimiento de mujeres.
El dictamen se logró en abril con votos del oficialismo, la UCR, el PRO, el misionero Carlos Arce, la santacruceña Elena Gadano y la peronista Sandra Mendoza. “Se terminan los abusos”, celebró Bullrich en esa ocasión. Los senadores acompañaron sin datos oficiales. Recién semanas después un informe del Observatorio de Género del ministerio Público Fiscal comprobó que las falsas denuncias representan apenas el 0,09% de las causas judiciales de 2023 a la actualidad. El análisis concluyó que el verdadero problema es el subregistro porque el 77% de las mujeres que sufrió violencia de género nunca la denunció. “No existe evidencia de una proliferación de falsas denuncias que justifique una reforma penal”, expresó el Ministerio Público tras el análisis de más de 8 millones de procesos penales.
El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de la ONU también rechazó el debate y recomendó que Argentina “retire la propuesta de modificación del Código Penal (núm. de expediente 228/25) relativa a las falsas denuncias en casos de violencia de género”.
