Arde JxC en Entre Ríos: Bullrich encendió la mecha y ahora echarían a una legisladora

"Nosotros tenemos la decisión de que la echen, pero depende de los radicales", afirmó un dirigente del partido a El Destape. La señalada, Lucía Varisco, está en silencio y juega la carta del "yo no me voy si no me echan", que servirá para luego decir que ella no salió del espacio por voluntad propia.

04 de octubre, 2022 | 12.21

Un nuevo capítulo en la interna de Juntos por Entre Ríos, denominación local de Juntos por el Cambio, se escribió en los últimos días. En este caso tuvo como puntapié declaraciones de Patricia Bullrich en un programa de televisión de alcance nacional, que derivó en comunicados, acusaciones cruzadas, chicanas y un escándalo en la Cámara de Diputados, donde se votó una moción para echar del recinto al marido de una legisladora, exfuncionario nacional macrista, acusado de hostigar a una diputada radical, que a su vez dejaría en las próximas horas el bloque opositor.

Todo comenzó en la mesa de Mirtha Legrand, donde la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, emparentó la situación de Sergio Varisco -fallecido exintendente radical de Paraná, condenado a fines de 2019 por vínculos con el narcotráfico- con la banda dedicada a la compra y venta de droga -entre otros ilícitos- Los Monos de Rosario, que mantiene en vilo a la localidad del sur santafesino hace años. Su objeto era mostrarse, en su investidura como titular de la cartera nacional, implacable con el delito. "Cuando era ministra de Seguridad tuve un caso de vinculación con el narcotráfico de un intendente, no del PRO (sino de) Cambiemos, de Juntos por el Cambio: Varisco. Que murió pobre (y) preso. Yo no dudé. No me importó que fuera de nuestro partido. No dudé en que había que hacer una investigación y, si él era responsable de vincularse con el narcotráfico, tenía que ir preso como Los Monos. Igual. No me importaba que él fuera lo que fuera", sentenció la titular del PRO.

Antes de las repercusiones, un poco de contexto. La investigación contra Varisco -que fuera presidente municipal de la capital entrerriana en dos ocasiones, entre 1999 y 2003 y entre 2015 y 2019- tuvo lugar en la Justicia Federal, como complemento de un primer caso donde se indagaba sobre una avioneta cargada con marihuana que aterrizó en Colonia Avellaneda, a pocos kilómetros de Paraná, y fue secuestrada en un operativo sorpresa de la Policía. El denominador común de ambos legajos fue Daniel "Tavi" Celis, un reconocido narco que nunca había podido ser juzgado en función de sus vínculos con la droga hasta ese secuestro, que además fue puntero de la campaña que llevó al dirigente de la UCR a la Municipalidad en 2015, en la boleta encabezada a nivel nacional por Mauricio Macri. El PRO intentó siempre desligarse de la situación bajo el pretexto de la "actuación independiente" de la Justicia, mientras que el varisquismo apuntó a Bullrich desde un primer momento, acusándola de una operación para sacarlo de la cancha en 2019. Si fue así, no pudieron. Varisco ganó la interna y compitió mano a mano con quien, a la postre, se quedaría con la Intendencia, el justicialista Adán Bahl. A fin de año, finalmente, sería sentenciado en primera instancia a seis años y medio de prisión, acusado de financiar a la narcobanda de Celis. Menos de dos años después, el 27 de mayo de 2021, moriría por graves problemas de salud que lo habían llevado a estar internado por días en una terapia intensiva.

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Cabe destacar que, desde el entorno del fallecido exintendente, siempre apuntaron a un pacto judicial-político-mediático como el responsable de lo sucedido. Es más, el 27 de mayo de 2022, en el primer aniversario de su muerte, el sector identificado con su figura en la Unión Cívica Radical colocó una placa donde se lo calificó como "víctima del lawfare", es decir, víctima de una "guerra judicial". El término, acuñado especialmente por el kirchnerismo a partir de las causas en contra de la expresidenta Cristina Fernández, se aplicó -selectivamente- en este caso, aunque cuando se trate de la vereda contraria se lo critique.

Volviendo a los dichos de Bullrich, la primera reacción llegó de la mano de un comunicado de la UCR a nivel provincial. El Comité del centenario partido emitió un escrito donde repudió lo mencionado por la presidenta del PRO: "No se puede tolerar con tanta liviandad, el uso de esta clase de comparaciones para promocionarse como adalid del orden y la transparencia". Agregaron luego: "Estamos plenamente convencidos que en política debemos respetar ciertos límites. No todo vale con el fin de intentar posicionarse, apelar a este tipo de declaraciones es totalmente inexactas y fuera de lugar. Creemos firmemente que no contribuyen las expresiones señaladas a la convivencia de la coalición, sobre todo en estas horas de extremas dificultades cuando se necesita una oposición unida".

La misiva radical agitó las aguas dentro de una coalición que, pese a las diferencias, se mantiene unida y encolumnada detrás de la figura de Rogelio Frigerio, que hasta el momento se mantuvo al margen de la polémica. Así las cosas, los ánimos llegaron muy caldeados a la última sesión de la Cámara de Diputados, donde Lucía Varisco -hija de Sergio Varisco- utilizó el bloque de los homenajes para cargar contra Patricia Bullrich y sus dichos en la TV. 

"Vemos a personajes con accionar repudiable, sin escrúpulos, que atacan para hacer daño. Vimos a la presidenta del PRO embistiendo contra la figura de mi padre, quien fuera dos veces intendente de Paraná y que mediante maniobras delictivas y antidemocráticas, usando resortes del Estado, el Poder Judicial logró sacar de la cancha. Lo más grave es que con el direccionamiento lograron desviar la verdadera investigación. Culparon a gente inocente y no investigaron los nombres", destacó Varisco. Y lanzó luego: "Se llenaron la boca hablando de la lucha contra el narcotráfico y terminaron siendo cómplices".

Los dichos fueron refutados entonces por Ayelén Acosta, diputada del PRO que busca asemejarse en las formas a Bullrich. La legisladora defendió a la presidenta de su partido y dijo que su par había hecho una "interpretación errónea" de lo que pasó en la Justicia. Argumentó luego: "La exministra siempre dijo que iba a poner a disposición de los organismos del Estado las pruebas. Dejaron que la Justicia actúe, hay que tener coraje para hacer lo que hizo. En ningún momento se fue en contra de una persona. Entiendo su dolor como hija, pero la realidad es que yo pertenezco al PRO y fuimos juntas en una lista, como parte de un frente. Que se replantee si éste es el lugar donde quiere estar. Y si tiene pruebas de lo que dice, que las presente en la Justicia"

Varisco no se quedó callada. Tomó nuevamente la palabra y apuntó duramente contra Bullrich: "La conocemos por su pasado oscuro, sus panquequeadas y su discurso fascista. Es la presidenta de un partido, elegida a dedo. Creen que nos olvidamos de que no tienen convicciones y sólo buscan poder. Nosotros tenemos identidad, historia, banderas y militancia". Acto seguido, se refirió en duros términos -aunque sin nombrarla- a Acosta: "Lejos estamos de esos personajes y de sus seguidores, que sólo buscan un cargo en la política, con discursos vacíos, marketing y alineamientos que son pura especulación electoral. Lo curioso es que ocupan una banca hace años, no porque tengan sentido de arraigo con la provincia, sino que porque entraron por la ventana. Beneficiándose del apoyo que, en Paraná, le dieron a mi viejo. O se creen la pantomima de que hacen política subiendo historias a las redes sociales, repitiendo guiones sin conocimiento ni despliegue territorial. Deberían tener más respeto hacia el radicalismo y su historia".

Antes de su alocución, sin embargo, señaló a la Presidencia de la Cámara que un hombre la estaba hostigando desde las gradas, sacando fotos y grabando videos. El apuntado era, nada más ni nada menos que Walter Klix, exdirector Nacional de Lucha Contra el Narcotráfico, hombre de confianza de Bullrich y marido de Ayelén Acosta. Luego de una moción solicitada por Stefanía Cora -diputada justicialista que se solidarizó con la dirigente radical- el sujeto fue retirado del recinto. Horas después fue a la TV local y, en pocas palabras, pidió que Frigerio tomara la decisión de apartar a Varisco del bloque.

Luego de lo sucedido en la Cámara Baja, si bien hubo repercusiones, no se tomaron decisiones. El bloque radical mantuvo contacto para analizar la situación de su dirigente, que si bien hoy formalmente está adentro, participa como una "outsider" y de hecho milita la candidatura a gobernador del radical Pedro Galimberti. Ha disparado munición gruesa contra Frigerio y se ha mostrado dura con el PRO, que aguarda una determinación drástica. "Nosotros tenemos la decisión de que la echen, pero depende de los radicales", afirmó un dirigente del partido a El Destape. La señalada se ha mantenido en silencio y juega la carta del "yo no me voy si no me echan", que servirá para luego decir que ella no salió del espacio por voluntad propia.

En caso de consumarse su expulsión, la ecuación legislativa no cambiará en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo ostenta mayoría, pero sí afectará las voluntades en el bloque, donde PRO y UCR empatarían a seis. A ellos se les sumaría Juan Zacarías, de extracción justicialista pero ferviente militante de Juntos por el Cambio.

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