Este martes, el PRO bonaerense reunirá al Consejo y la Asamblea del partido. Frente a un auditorio estimado de 50 personas, las autoridades presentarán las principales estadísticas de la provincia de Buenos Aires. La exposición arrojará mayoritariamente datos negativos a los ojos "amarillos", aunque aseguran que también se filtrarán algunos indicadores positivos, los menos. El trasfondo estará marcado por el camino hacia el 2027, para el que reconocen que la oposición al peronismo debería unirse y evitar la dispersión del voto.
El encuentro se llevará a cabo a las 11:30 en la sede central del PRO, ubicada en Balcarce 412, a pocas cuadras de Plaza de Mayo. Según se anticipó, no se esperaba la presencia de Mauricio Macri, que estuvo el lunes en la cena anual de la Fundación Pensar y este viernes retomará su agenda pública con un viaje a Chaco para reunir a la dirigencia del NEA. En el entorno del expresidente se espera que mantenga encuentros con el gobernador local, el radical Leandro Zdero, además de su par correntino Juan Pablo Valdés y el hermano de este, Gustavo, actual senador provincial.
Al evento del PRO bonaerense asistirán únicamente dirigentes de la provincia, desde las autoridades partidarias hasta intendentes, legisladores provinciales y nacionales que representan al distrito en el Congreso. Los ejes centrales que organizarán la jornada son seguridad, educación, producción, infraestructura y salud.
En territorio bonaerense, la intención de la conducción del PRO es establecer acuerdos políticos con La Libertad Avanza —y otros sellos afines— para unificar esfuerzos ante la posibilidad de un escenario de elecciones desdobladas, donde la discusión por las PASO será fundamental. Al no haber balotaje, el sector amarillo pregona la unidad para evitar que se repita la foto de 2023, donde el peronismo se impuso con casi el 45% de los votos frente a un voto opositor fragmentado entre Juntos por el Cambio (26,6%) y LLA (24,5%). Como la nómina de autoridades PRO fue reelecta por unanimidad, sin disputa interna, se espera que no haya resistencias a esa construcción.
La apuesta territorial del radicalismo
Por su parte, el radicalismo también acelera su reorganización. En las filas centenarias destacan que Leonel Chiarella, presidente del partido, ya recorrió nueve provincias en solo cuatro meses de gestión. Su trabajo está concentrado en mostrar un espacio activo y en movimiento, desembarcando en comités locales de pueblos y ciudades del interior para traccionar militancia y generar ruido positivo en los distritos.
Chiarella, quien además es intendente de Venado Tuerto, divide su tiempo entre la gestión municipal y la partidaria, manteniendo un diálogo directo y sin intermediarios con gobernadores, intendentes y los bloques del Congreso. Pese a la mixtura de posiciones dentro de la UCR —con sectores marcadamente opositores y otros más dialoguistas con el Gobierno—, el dirigente intenta hilvanar consensos institucionales, una tarea que a menudo se dificulta ante las grandes discusiones nacionales.
No obstante, en lo personal, Chiarella viene sosteniendo un discurso muy crítico frente a uno de los escándalos que más salpica a la Casa Rosada: la investigación a Manuel Adorni por presunto enriquecimiento ilícito. En paralelo a este posicionamiento, la UCR lanzará un nuevo ciclo de materiales audiovisuales para redes sociales centrado en radicales que gestionan, con el objetivo de dar visibilidad a sus intendentes y mostrar el modelo de administración del partido en sus distritos.
