Unilever cerrar su planta alimenticia ubicada en Guaymallén, Mendoza, donde realizaba el proceso de deshidratación de vegetales utilizados para la elaboración de productos de su marca Knorr. La medida alcanzará a unos 60 trabajadores, que serán desvinculados.
La decisión también tendrá consecuencias sobre la cadena de proveedores agrícolas que abastecía a la fábrica. De acuerdo con la información publicada por medios de Mendoza, siete productores (cinco de Mendoza y dos de San Juan) dejarán de proveer vegetales a la planta. El impacto comenzaría a observarse desde la próxima temporada, ya que la cosecha correspondiente a este año ya fue entregada.
La instalación estaba vinculada desde hacía años a la producción de ingredientes para sopas, caldos y otros alimentos de Knorr. Unilever había señalado además que se trataba de su única planta deshidratadora de vegetales en el mundo y trabajaba desde 2022 junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) con productores de Mendoza y San Juan.
La decisión no implica la discontinuidad de Knorr en Argentina: la marca continuará desarrollando y comercializando sus productos en el mercado local.
Qué dijo Unilever tras el cierre de su planta alimenticia en Mendoza
En un comunicado oficial, la compañía confirmó la medida: “Como parte de este proceso, hemos tomado la decisión de avanzar con el cese de las operaciones de nuestra planta de Mendoza".
Unilever sostuvo que “se trata de una decisión difícil, tomada luego de analizar distintos escenarios, y que responde a la necesidad de adaptar nuestro negocio de Alimentos para seguir siendo competitivos y sostenibles en el largo plazo".
La empresa que engloba a numerosas marcas alimenticias y cosméticas, entre ellas Knorr, informó además que un equipo multidisciplinario se trasladó a Mendoza para acompañar a los empleados afectados. “Desde esta mañana (por el lunes), un equipo multidisciplinario se encuentra en Mendoza acompañando personalmente a cada uno de los colaboradores alcanzados por esta medida, brindando apoyo y contención durante todo el proceso”, señaló.
Pese al cierre de la planta, la multinacional aseguró en su comunicado que mantendrá sus actividades en el país y la continuidad de su negocio alimenticio local. “Esta decisión no modifica nuestro compromiso con Argentina ni con nuestras operaciones en el país, ni mucho menos con nuestro negocio de Alimentos. Argentina es, y seguirá siendo, un mercado estratégico para Unilever", cerró la empresa.
