El ministro de Gobierno de Buenos Aires, Carlos Bianco, cruzó al presidente Javier Milei al asegurar que su "subordinación" con Estados Unidos y sus casi "veinte visitas turísticas" a ese país no le permitieron impedir que la gestión de Donald Trump proponga implementar aranceles a importaciones argentinas.
"Pese a la subordinación de con Trump, EE.UU. sube los aranceles a las exportaciones argentinas", escribió Bianco en su cuenta de X. El funcionario bonaerense se refirió a que la Casa Blanca propuso en las últimas horas nuevas tasas sobre las importaciones provenientes de 60 países, entre ellos Argentina.
"EE.UU. está buscando recomponer sus esquemas de protección industrial (todo lo contrario a lo que hace Milei) después de un fallo adverso de su Corte Suprema contra la fijación de aranceles recíprocos", agregó el ministro del gobernador Axel Kicillof. Y luego añadió: "Lo curioso es que, pese a todo el seguidismo y a las casi veinte visitas turísticas de Milei a EE.UU. (que según él traen inversiones que no figuran en ningún balance del Banco Central), la Argentina es uno de los países alcanzados por la suba arancelaria. Ni para esto sirve el Ministerio de Relaciones Carnales".
La Oficina del Representante Comercial (USTR, por sus siglas en inglés) argumentó la imposición de aranceles al determinar que existen bienes producidos mediante "trabajo forzoso" en distintos países y que esto perjudica a Estados Unidos porque sus productores están en una desventaja competitiva.
Por qué y a que países impactará
De aprobarse la medida, Argentina integraría la lista de 60 países con este tributo y recibiría el 10% de aranceles a cada producto importado. "La omisión por parte de nuestros socios comerciales más importantes a la hora de abordar la importación de bienes elaborados con trabajo forzoso es inaceptable. Esto genera una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir a nivel mundial en condiciones de desigualdad", indicó el titular del USTR, Jamieson Greer, al explicar el anuncio.
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La iniciativa forma parte del intento del Gobierno de Trump para restablecer la política arancelaria que había sido anulada por la Corte Suprema en febrero pasado. Este arancel del 10% también sería impuesto a la Unión Europea, Canadá, México y Reino Unido, entre otros. A su vez, productos de otras economías importantes como China, India, Brasil, Japón, Corea del Sur y Suiza, tendrán un tributo de 12,5%.
