Florencia Peña y Nicolás Occhiato llegaron a un entendimiento después del escándalo que terminó con la salida de la actriz de Luzu TV, y así evitaron una demanda millonaria. Según contó el periodista Luis Bremer en Lape Club Social (América TV), un mediador logró destrabar meses de tensión entre ambos.
Un conflicto que nació en el Mundial
Todo empezó cuando Peña difundió al aire una fake news sobre el padre de Lionel Messi, en pleno Mundial. La producción de Luzu TV la desvinculó de forma inmediata y desde el entorno del canal llegaron a evaluar acciones legales. El abogado Fernando Burlando había estimado que la demanda por daños y perjuicios podía trepar hasta los 750 millones de pesos, unos 500 mil dólares.
El rol clave de Alejandro Marley
"Hay paz, hubo un mediador que fue Alejandro Marley, que intentó acercar posiciones", contó Bremer. Según explicó, Occhiato aceptó retomar el contacto con Peña a medida que el humor de las redes sociales, que al principio era hostil hacia la actriz, empezó a moderarse con el correr de los días.
El acercamiento no fue lineal. Occhiato aceptó dos llamados telefónicos con Peña: "Él aceptó la llamada, la primera no fue en buenos términos, en la segunda hablaron bien", relató el panelista. De ahí en más, el diálogo fue mejorando hasta dejar atrás la amenaza de un juicio.
Marley, por su parte, había reconocido días atrás que asumió un rol de intermediario entre los dos, hablando por separado tanto con Peña como con Occhiato para intentar destrabar el conflicto sin filtrar detalles a la prensa.
"La posición hoy es distinta"
Consultado sobre si el vínculo contractual entre Peña y Luzu TV seguía en pie, Bremer fue contundente: "Todavía no se diluyó el contrato preexistente, la posición hoy es distinta, hay un buen diálogo". El periodista contó además que preguntó puntualmente si el programa que la actriz compartía con Marley podría volver al aire, y la respuesta que recibió abre una puerta inesperada: "Me dijeron 'no, tal vez antes', o sea durante el Mundial".
Esto confirma que la productora nunca dio de baja formalmente el ciclo, sino que lo mantuvo en pausa mientras se resolvía el conflicto. Según Bremer, ambas partes "fumaron la pipa de la paz" y ahora se abre la chance de que el programa vuelva a la pantalla antes de lo previsto, incluso con el Mundial todavía en marcha.
