Luca Zidane Fernández es un futbolista nacido en Marsella, Francia, el 13 de mayo de 1998. Actualmente se desempeña como arquero en el Granada C.F. de la Segunda División de España. Aunque nació en territorio europeo y realizó todo su proceso formativo en las divisiones juveniles del Real Madrid, el deportista cuenta con la nacionalidad argelina por lazos sanguíneos. Esto le permitió, tras recibir la debida autorización de la FIFA, ser convocado para resguardar el arco de la selección absoluta de Argelia, equipo con el cual disputa la Copa del Mundo.
Luca: hijo de Zinedine Zidane y raíces africanas
Luca forma parte de una dinastía ligada al fútbol, ya que es el segundo hijo de Zinedine Zidane, estrella del fútbol francés y campeón del mundo en 1998. No obstante, más allá del enorme peso que representa portar este apellido en Europa, la identidad del arquero está marcada por la herencia de sus abuelos paternos, Smaïl y Malika. Ellos emigraron desde Argelia hacia Francia en el año 1962, durante los complejos acontecimientos de la Guerra de Independencia, que le permitió a Argelia dejar de ser colonia francesa. Esta línea de descendencia fue clave para que Luca Zidane mantuviera una conexión íntima con la cultura africana desde su niñez, lo cual influyó de manera decisiva tanto en su vida personal como en el rumbo de su carrera profesional.
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Los motivos de su elección por Argelia, ante Francia
La decisión de representar internacionalmente a Argelia, a pesar de haber defendido los colores de Francia en categorías juveniles e incluso haberse coronado campeón europeo Sub-17 en 2015, responde a factores emocionales y deportivos. El portero eligió modificar su nacionalidad futbolística ante la FIFA para rendir un sincero homenaje a la memoria de su abuela y abuelo, con lo cual honra su sentido de pertenencia familiar.
Además, en el plano estrictamente competitivo, el arco del seleccionado francés se encontraba consolidado bajo otras figuras, lo que limitaba notablemente sus opciones de continuidad. En contraposición, el equipo nacional argelino le abrió las puertas, brindándole un proyecto deportivo sólido donde consolidarse como titular y la oportunidad única de disputar un Mundial con un rol protagonista. De este modo, Luca Zidane logró trazar su propio sendero en el plano internacional, alejándose de las inevitables comparaciones con su padre y defendiendo con orgullo el legado de sus ancestros en el continente africano.
