La Selección Argentina finalmente tuvo su tan ansiado debut en el Mundial 2026, certamen al que llega como la vigente campeona del mundo con la intención de retener la corona obtenida en Qatar 2022. Si bien desandar el partido con Argelia no fue sencillo en el Kansas City Stadium, Lionel Messi frotó la lámpara por triplicado para marcar su primer hat-trick en la victoria por 3-0 sobre el conjunto africano.
Con su triplete, el capitán de la “Albiceleste” alcanzó la marca de 16 goles en la Copa del Mundo, igualando el récord de Miroslav Klose, quien fue campeón del mundo en la dolorosa final de Brasil 2014 con Alemania. Nacido en 1978 en Opole, una ciudad al sur de Polonia, fue uno de los jugadores más temidos de aquella selección alemana, en la que tuvo su debut mundialista en Corea-Japón 2002.
Ahora bien, mucho antes de su aparición como una de las promesas del fútbol europeo, Klose tuvo un origen complicado, ya que su familia tuvo que escapar de su tierra natal debido a la cercanía con Varsovia, por entonces dominada por la Unión Soviética. La fuga del bloque comunista lo llevó a Blaubach, donde pasó su infancia y cumplió con los mandatos familiares a pesar de que sus padres ya tenían raíces deportivas.
Su padre, Jozef Klose, había sido futbolista en la Tercera División de Polonia, mientras que su madre, Barbara Jez, fue arquera en el seleccionado de handball. Aun así, la costumbre hizo que Miroslav debiera estudiar y aprender un oficio antes de dedicarse completamente a cumplir su sueño, de manera que se formó como carpintero y ebanista y se dedicó al tallado de madera entre sus 17 y 21 años mientras atravesaba su etapa formativa en el fútbol.
“Mis padres solo me permitieron perseguir mi sueño de ser futbolista si me sacaba el título de formación profesional”, contó el alemán, actual entrenador del 1. FC Núremberg -cuyo cuerpo técnico cuenta con el argentino Javier Pinola-, en una entrevista con la FIFA. El debut profesional de Klose llegó en 1998 con el Kaiserslautern en la Bundesliga, club en el que se mantuvo después de haber sido subcampeón de Corea-Japón 2002 hasta que se concretó su pase a Werder Bremen en 2004.
En aquel Mundial, el delantero anotó sus primeros cinco goles contra Arabia Saudita, Irlanda y Camerún, a lo que le siguieron otros cinco en Alemania 2006, incluyendo el empate contra Argentina en cuartos de final. En Sudáfrica 2010, sumó otros cuatro tantos, mientras que en Brasil 2014, en el que finalmente logró consagrarse, anotó sus dos últimos goles mundialistas.
Los máximos goleadores de los Mundiales
- Miroslav Klose (Alemania) y Lionel Messi (Argentina): 16 goles.
- Ronaldo (Brasil): 15.
- Gerd Müller (Alemania) y Kylian Mbappé (Francia): 14.
- Just Fontaine (Francia): 13.
- Pelé (Brasil): 12.
